miércoles, 12 de enero de 2011

Lasagna de quinua y papas

 
Mi receta para libro que editó la FAO en el "año internacional de la papa", esa edición fue destinada a comunidades y pobladores indigentes de toda Latinoamérica buscando ofrecerles alimentos fáciles de preparar y con alto valor de nutrientes.
Esta simil lasagna de quinua y papas no lleva pastas -gluten- entre sus ingredientes, y es por lo tanto especialmente apta para celiacos, salvo por el contenido de almidón de la papa sería también ideal para diabéticos. 

Autor: Norberto E. Petryk
Ingredientes para 2 personas (para más ir aumentando los ingredientes, tomando en cuenta que la mitad es para una sola persona)
·         1 y ½ taza de quinua
·         3 tazas de caldo de verdura con sal
·         1 huevo
·         1 cucharada de aceite
·         2 tazas de tomate picados groseramente
·         ½ taza de cebolla picada
·         1 diente de ajo bien picado
·         ¼ taza de ají morrón (ají dulce) picado
·         2 cucharitas (de té) de tomate concentrado
·         1 hoja de laurel
·         Tomillo y orégano a gusto
·         Sal y pimienta a gusto
·         Queso fresco o de campo desmenuzado a mano o picado groseramente con un cuchillo
·         ½ kg de papas hervidas y hechas puré (puede agregarse a este puré mantequilla, leche y un huevo)
Procedimiento:
1) En primer término debemos lavar bien la quinua, frotándola entre ambas manos, cambiando varias veces el agua hasta que deje de soltar espuma. Luego la colocamos en una cacerola junto con el caldo de verduras tibio y dejamos allí por unos 20 minutos, luego llevamos al fuego hasta que se cocine, duplicando su tamaño y absorbiendo todo el líquido, retiramos del fuego, cuando baje la temperatura mezclamos con el huevo batido y reservamos hasta su uso.
2) Salsa de tomates: calentamos en una sartén -paila- o cacerola mediana, agregamos una cucharada de aceite, dejamos tomar temperatura nuevamente y agregamos la cebolla y el ají morrón, dejamos rehogar e incorporamos el ajo, revolvemos un poco mientras agregamos la hoja de laurel, el tomillo, orégano y un poco de sal y pimienta. Dejamos 10 minutos a fuego bajo e incorporamos el tomate picado junto con el tomate concentrado (diluido en un poco de agua). Dejamos cocinar hasta que cambie el color y se reduzca el contenido de agua. Corregimos sal y pimienta. Reservamos hasta su uso.
3) Utilizamos una fuente para horno (debe tener una profundidad de unos 5cm). Colocamos en el fondo del recipiente un poco de salsa, sobre ella una capa fina de puré de papas, luego una de quinua, que aplastaremos un poco con una cuchara, por encima un poco más de salsa de tomates y un poco de queso fresco rallado esparcido por encima, otra capa de papa y quinua, otra de salsa de tomate, queso, nuevamente papa y quinua, tomate y terminamos con queso fresco rallado. Llevamos a un horno precalentado a 180ºC o al horno de barro -tatacua- y dejamos gratinar por unos 10 a 15 minutos. Servimos de inmediato. Como opcional podemos espolvorear por encima con perejil fresco picado o cilantro.
Notas:
- El lavado de la quinua es por el contenido de saponina -jabón-, que los aborígenes americanos utilizaban para su aseo personal y lavado de ropas. A veces la quinua que adquirimos ya viene lavada pero siempre hay que fijarse bien. El contenido de saponina es del 0,8%.
-La quinua no contiene colesterol; no forma grasas en el organismo; no provoca aumento de peso corporal y se digiere fácilmente; es un producto natural y ecológico. Tiene un alto valor proteico por su contenido en aminoácidos esenciales: isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalamina, treonina, trifofano y valina. Posee mayor cantidad de minerales que los cereales y gramíneas tales como: fósforo, potasio, magnesio y calcio.
- La quinua o quinoa no es un cereal, sino un seudo-cereal perteneciente a la familia de las remolachas (betarraga) y espinacas –Chenopodium quinoa Willd-
- Ideal para: personas intolerantes al gluten (celìacos); personas vegetarianas (la quinoa contiene todos los aminoácidos esenciales); bebes (presencia de arginina, histidina y lecitina); deportistas; mujeres embarazadas; personas con intolerancia a la lactosa (suplanta a la leche vacuna), etc. Al contrario de la soja está indicado su uso y consumo en menores de 5 años de edad y en embarazadas.

2 comentarios:

  1. Mis respetos!!!!, otra frase no queda, solo !!Mis respetos!!!!y tengo bien en cuenta que solo soy un humano más!!!!

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    1. Gracias Javier, pero no es nada, fui uno de muchos chef que participamos en ese libro que editó la FAO para el "año internacional de la papa", esa edición fue destinada a comunidades y pobladores indigentes de toda Latinoamérica buscando ofrecerles alimentos fáciles de preparar y con alto valor de nutrientes.

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