domingo, 19 de marzo de 2017

Cocina de Guatemala / Chef Luis Carlos Valls Solares


Me cuenta Luis Carlos: Yo nací en Mayo 17 de 1962 en la Ciudad de Guatemala. Ante todo, no puedo ser llamado "Chef" puesto que jamás he asistido a una escuela o academia culinaria, toda mi experiencia se basa en trabajo ya sea por diversión o necesidad, pero siempre con la alegría y el gusto por la cocina y el satisfacer a todos quienes prueben mis platillos.

Mi primer contacto con lo que "el cocinar" compete fue cuando tenía alrededor de 6 años, cuando mi prima Annie preparó un pastel "Brazo de Gitano" en casa de mis abuelos. Luego a los 7 años y bajo los lineamientos de Catalina, la cocinera de casa de mis padres, me enseñó a preparar el merengue crudo.
Recuerdo precisamente dos días después del gran terremoto de 1976, y recién horneé un pastel de canela, hubo una réplica del sismo que nos dio un susto tremendo; menos mal el cake ya estaba horneado, y a pesar de todo, lo disfrutamos. Luego la cocina entró por necesidad… Tuve que especializarme en ella para darle de comer a mis patrulleros en los Boy-Scouts, y la prueba para ganar la especialidad de cocina de campamento fue muy dura.
Ha intentado usted cocinar un arroz con verduras, que le quede suelto, con buen sabor y apetitoso, preparado en una rudimentaria sartén, con fuego de leña verde, bajo aguaceros torrenciales, de noche en una montaña?
El resultado fue, a pesar de todo, excelente, y me gané la insignia, la cual lucí con orgullo en la manga izquierda de mi camisa. La vida en la cocina está llena de anécdotas, y así es como se va perfilando, poco a poco, el desempeño de alguien que sin mayores estudios en una academia, ha pasado el tiempo inmiscuyéndose en el arte siguiendo solamente el instinto creativo. Tengo alguna carrera?
Sí, en el arte… Diseñador Gráfico, manejando colores, texturas y efectos. Además de la música, con bastantes estudios sin llegar a profesional.
Pero con el conocimiento y el estar inmerso en las artes en general, plástica y música, combinándolas al mismo tiempo con el arte de la cocina se llega a resultados increíbles.
Pero le llegan las pruebas, y mejor aún si estas fuera de tu entorno y encima en un país extranjero. Cuando a uno le ordenan "rescatar" un pavo, horneado de manera incorrecta, en Panamá… convertir de un error garrafal que produjo la momia de un pavo en algo comestible de nuevo, gracias al instinto y a los pocos conocimientos, indica eso que vas por buen camino.
Y así siguió la trayectoria, incluso en España logré dar ciertos matices de color a la comida cuando estaba en un ambiente monolítico, es decir, cuando cocina, como fraile menor, en la cocina de un convento. De vuelta a mi tierra, no pensé nunca en dedicarme a la cocina como medio de subsistencia, más sin embargo, me dediqué a experimentar y sobre todo a aprender, hurgando y viendo, leyendo y probando todas y cada una de las posibilidades que este arte nos da. Y llegado el momento lanzarme al aire, para lograr un espacio en este vasto mundo que es la cocina y el mundo de la gastronomía. No cuento con un restaurante. Por ahora tengo el negocio de preparar mis arroces, estilo español, o paellas, en casa y despachar, o cocinar en medio de la fiesta, lo cual encanta a los comensales acá en mi país. Pronto espero diversificar la línea para adaptarme a los requerimientos de mi clientela, pero hay que dar un paso cada vez, pues si quieres avanzar demasiado pronto, con los dos pies al mismo tiempo… conoce el resultado.
También experimento las maravillas de la cocina de mi tierra, Guatemala, y no dejo de asombrarme cuando pongo a prueba las comodidades del progreso de la humanidad, como la licuadora, el procesador y todos los elementos modernos de la cocina, ante la piedra de moler, el molcajete y los utensilios de cocina que acá fueron utilizados por los Mayas y que poco a poco se han dejado de lado, sencillamente por el esfuerzo que implican, ante la velocidad que requiere la sociedad moderna para ser atendida. Le aseguro que lo hecho a mano y a piedra, tiene mejor textura y sabor. Le comento que me agrada mucho, muchísimo pasear por la gastronomía de mi país, conociendo y experimentando sus secretos y lo que más me maravilla es vivir en una tierra en la que ni siquiera sus mismos habitantes, conocen todo el potencial de tradición que existe por acá, y no conocen siquiera las propias recetas ancestrales del país.
El guatemalteco en general no tiene una cultura gastronómica. Gozaría plenamente estar un día en su cocina, sobre todo aprendiendo y haciendo gozar a todos con el disfrute que produce un platillo bien aderezado, elaborado y presentado. Ahora, señor Chef Petryk, ya conoce un poco más de mi. Estoy a su disposición. Suyo, atentamente. Luis Carlos Valls Solares.
Cocina de Guatemala
No podemos hablar de cocina guatemalteca sin hablar antes del maíz. El maíz desde tiempos prehispánicos es la base de la cocina no sólo guatemalteca sino de la cocina mesoamericana. Podemos decir que México y Guatemala son los países originarios del maíz, el cual se cultiva profusamente gracias al clima templado que gozan. No así los países andinos, los cuales por la altura y el clima cultivan y se inclinan por la papa o patata. Los conquistadores pronto aprendieron a emplear el maíz y consumirlo, junto con el chocolate, aficionándose bastante a esta bebida. En la cocina guatemalteca podemos distinguir los platillos “de diario”, o sea la cocina típica, criolla o como quiera llamarse, y por otra parte la cocina de tradición, la cual contiene las recetas destinadas para las diferentes celebraciones, religiosas o no, que se dan a lo largo del año.
En general, la cocina guatemalteca emplea géneros e ingredientes muy variados.
Teniendo Guatemala un clima “primaveral” todo el año, la producción de maíz y diversas hortalizas es amplia, siendo fácil conseguirlos todo el tiempo. El maíz, siendo como principal ingrediente se consume de diversas maneras, como las tortillas, los tamales en toda la variedad existente y atoles.
Cuando el maíz se consume fresco, como una hortaliza, o sea tierno, se denomina “elote” y es equivalente al choclo y humita de otros países latinoamericanos.
El atol de elote es un puré de granos de este cereal tierno cocidos en leche con azúcar y vainilla.
Los tamales se consumen como platillo de tradición, para los sábados y algunas fiestas. Lo hay colorados, cuya base de sabor es el tomate y el achiote, negros, a los cuales se les agrega chocolate y tienden a ser dulzones. Los tamales de cambray son totalmente dulces, azucarados y contienen pasas y almendras. También entran dentro de este grupo los “chuchitos” que son tamales de sólo maíz (sin arroz) con carne y más bien resecos si se comparan con los otros. Otros tamales son los “tamales de viaje”, los de loroco, los de chipilín y los de elote, sin dejar fuera los “paches quetzaltecos”, que son tamales con papa.
Con el maíz también se elaboran las tortillas, las cuales son discos de masa, de diferentes grosores que se asan en un comal de barro con fuego de leña. Sirven para acompañar las diversas comidas, o para emplearlas como base para las enchiladas, las dobladas, las chilaquilas y los tacos. Esto puede sonar mucho a México, pero no hay que olvidar que ambas cocinas, la mexicana y la guatemalteca vienen de un mismo origen.
Los frijoles también son básicos en la comida de los guatemaltecos. Las variedades más empleadas son los negros, los colorados y los blancos. Los negros, que son los más habituales, se pueden consumir en sopa, como frijoles “parados” o sea enteros y caldosos, colados (en puré no muy espeso), volteados (un puré más espeso que se logra a base de freírlos en manteca de cerdo), o endulzados para rellenitos de plátano, que es uno de los postres típicos más apreciados.
También dentro de la cocina de diario, podemos encontrar el uso del arroz, que es habitual con pollo, cerdo, en sopa o simplemente como guarnición.
Dentro de las verduras encontramos alcachofas, berenjenas, güicoyes (calabaza o zapallo) que pueden ser tiernos o sazones (maduros), camotes (batata), papas, güisquiles (chayotes), hongos, tomates, miltomates, yuca, zanahorias, etc, los cuales pueden ser componentes de algunas recetas o si no como simples acompañamientos.
Los animales más utilizados dentro de la cocina guatemalteca son la res, cerdo, venado, conejo, gallina, chompipe (pavo) y pato.
En los postres guatemaltecos se encuentra mucha influencia de la dulcería española de convento. En Guatemala es desconocida prácticamente la cajeta mexicana, así como también el manjar de campo y el arequipe de América del Sur.
Los dulces típicos más tradicionales son las “Canillas de leche”, los “Colochos(rizos) de guayaba perulera”, el dulce de camote, las “Tartaritas” de manjar, coco o piña, los bocadillos de coco quemado, los dulces de ajonjolí, los de pepitoria, los higos y naranjas cristalizados, los dulces de azúcar de colación, el dulce de Chilacayote, el de ayote y la torta de güicoy (todos provenientes de diversos tipos de calabaza), los mazapanes, las bolitas de tamarindo, los mazapanes amatitlanecos, los encanelados, las cocadas blancas y tostadas, los coyoles, la melcocha (arropía), las manzanillas en dulce, los nances y jocotes en miel, el alboroto, las paciencias, el piedrín quiebradientes y las bolitas de miel blanca de abeja, las bolitas de morro, el algodón de azúcar, las polvorosas, las espumillas y el turrón de ángeles.
La Cocina de Tradición
Guatemala es producto de la fusión de dos culturas. Por una parte se encuentra el legado maya, y por la otra la influencia de carácter conquistador de la española. Esto da como resultado una cocina “mestiza”, y sobre todo muy barroca. Las recetas de la cocina de tradición pueden compararse con las iglesias de la ciudad de Antigua Guatemala, la primera ciudad importante y capital de la Centroamérica antañona y cuna de muchas recetas llenas de volutas, arabescos y recovecos, difíciles de seguir y que requieren muchas horas, e incluso días de trabajo para lograr la elaboración completa de un platillo, tal como el “Fiambre”.
La cocina tradicional es la que domina en las grandes celebraciones, especialmente las religiosas. El año va marcando en Guatemala diferentes “estaciones” gastronómicas ya que no existen en plenitud la estaciones climáticas.
Quizás el platillo de mayor resonancia y dificultad por la elaboración y cantidad de ingredientes que se emplean en su preparación es el “Fiambre”. Este platillo puede decirse que es el “sumum” de las ensaladas, pues realmente esto es lo que es, una gran ensalada en la que se emplean como mínimo 37 ingredientes. Se prepara para ser comido el 1 y 2 de noviembre, y es tan especial, que los embutidos que se usan para la elaboración sólo se procesan una vez al año.
La Cuaresma y la Semana Santa también son épocas del año que tienen sus propias recetas. El bacalao a la vizcaína, hecho a la manera guatemalteca es el platillo dominante. Como acompañamientos se pueden citar las pacayas envueltas, las dobladas de picado de verduras, acelgas y espinacas o de pescado, los envueltos de flor de izote y los de ejotes, además de los encurtidos. Las bebidas usuales en estas fechas de mucho calor pueden ser refresco de chilacayote, de horchata de arroz, de tamarindo y el de rosa de Jamaica. Un postre tradicional de la Cuaresma y Semana Santa son los garbanzos en dulce, así como los mangos y bananos en miel.
La época navideña también tiene sus propias recetas de tradición, así encontramos que en las posadas no puede faltar el tradicional tamal, ya sea negro o colorado, los tamalitos de cambray, y como bebidas chocolate caliente con canela o el ponche de frutas, con su “piquete” de ron. Para la cena navideña puede faltar cualquier cosa menos los tamales. A pesar de que se comen a lo largo del año el tamal es el más tradicional de los platillos que se pueden degustar en cualquier mesa, sin importar el status social.
Es tradicional también servir además del tamal, pavo horneado o pierna de cerdo mechada. Por ser época de frío, las bebidas usuales son las mismas de las posadas: chocolate o ponche.
Para otras celebraciones, ya no de carácter religioso, y dependiendo de la región existen también diversos platillos. Por ejemplo, en el departamento de Alta Verapaz, en la ciudad de Cobán, para la elección de la Rabin Ajau, o reina indígena, se suele preparar el Ka´k-ik, un caldo a base de pavo muy aromático, en el que predomina el sabor del samat o culantrón, una especie de fenogreco usual en esa región.
Las bebidas suelen ser “fuertes”, o con un elevado grado de alcohol, como el Boj o el Caldo de frutas.
En otras regiones del país, y especialmente en los departamentos de Chimaltenango y El Quiché suele encontrarse también platillos como el Subán-Ik o “Tamal de chiles”, platillo muy picante que se sirve para celebraciones grandes como bodas, bautizos, etc., el Pepian, ya sea negro o colorado, el Jocón verde, y el mole.
Recetas de Guatemala
BOXBOLES (Platillo Típico de Nebaj, El Quiché)
(a la manera de Bearchef)
INGREDIENTES
  • 1 Libra de masa de maíz (para tortillas)
  • 2 cucharadas de margarina francesa o mantequilla
  • ¼ de vaso de litro de crema
  • 4 cucharadas de queso seco de Zacapa o queso oreado
  • sal y pimienta al gusto, tomillo en polvo, laurel en polvo (1/8 de cucharadita c/u)
  • Hojas de acelga, bien lavadas y desinfectadas.
MANERA DE HACERSE
Agregar a la masa primero la margarina o mantequilla, y amasar de nuevo. Al estar ésta incorporada, se agrega el queso seco rallado y se vuelve a amasar. Sazonar con sal y pimienta, tomillo y laurel. Se agrega entonces la crema y se sigue amasando hasta que esta se incorpora. Tiene que quedar una masa muy suave y manejable.
Formar bolitas con la masa y luego moldearlas hasta que queden del tamaño y forma de un dedo pulgar.
Cortar en dos cada hoja de acelga grande, o en tres si es necesario, y poner en el extremo una bola de masa. Enrollar la hoja con la idea de que la masa quede totalmente envuelta, y doblar las puntas hacia adentro, como paquetito. Poner en olla unos dos dedos de agua, y encima una rejilla o colador embrocado para que los boxboles no entren en contacto con el agua hirviendo. Cocer al vapor durante unos 30 minutos. Sacar de la olla y poner en azafate o platón. Cubrir los boxboles con salsa.
Salsa: Hervir en una taza de agua 2 tomates de cocina. Cuando revienten, sacar del agua, pelar y asar por el pasapuré (colador de manivela), a fin de sacar la pulpa sin semillas. Cocer en agua asimismo otros dos tomates, un puñado de miltomate, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, ½ chile pimiento. Ya cocidos, sacarlos del agua y picarlos con el cuchillo, agregar la pulpa de tomate, y sazonar con sal y pimienta. Si se desea, agregar a la hora de cocer chile picante para que la salsa quede más gustosa.
BUÑUELOS
INGREDIENTES
  • 1 Taza de agua
  • 1 Taza de harina
  • 4 Huevos
  • 1 Cucharadita de Anís
  • 2 Cucharadas de margarina
  • 3 Cucharadas de azúcar
  • 1 Cucharadita de sal
  • 4 Cucharaditas de Royal
MANERA DE HACERSE
Hervir el agua con la margarina, azúcar, anís y sal. Cuando hierva, agregar de golpe la harina y mover hasta que despegue, dejar entibiar, y agregar uno por uno los huevos, y agregar el royal.
Los buñuelos se forman poniendo bolitas de masa en una olla con aceite hirviendo. Se sacan cuando estén dorados.
Miel para los buñuelos:
INGREDIENTES
½ Taza de Azúcar
2 Tazas de Agua
1 Raja de Canela
1 Cucharadita de Anís
MANERA DE HACERSE
Se hierve todo junto
ARROZ “CECY”
(Del Bearchef)
INGREDIENTES
1 Libra de Arroz (paraboiled)
4 Tazas de agua
1 Tomate
1 Cebolla grande
Opcional: ½ Chile Pimiento rojo o verde
4 Dientes de ajo grandes (o 5 medianos)
1 Sobrecito de consomé de pollo o res
1/8 Cucharada de laurel en polvo
1/8 Cucharada de tomillo en polvo
1/8 Cucharadita de cúrcuma o de Curry
Opcional: 2 Sobrecitos de Bijol si lo quiere amarillo.
1 Barra de margarina Francesa.
Sal y pimienta al gusto.
MANERA DE HACERSE
Picar finamente la cebolla, el ajo y el tomate (y el pimiento si lo emplea). En la olla donde va a cocinar el arroz, derretir la margarina, y empezar por sofreír el pimiento, luego la cebolla, y cuando esta acitrone, agregar el ajo y luego el tomate y especias. Dejar que todo sofría suficientemente. Agréguese el agua y revuelva. Deje que este caldo hierva por unos 3 minutos y sazone con sal al gusto. Agregue el Bijo si lo desea amarillo.
Agregue el arroz y revuelva. Tápelo y baje la llama al mínimo. Deje cocinar por unos 25 minutos hasta que se vea seco, retírese del fuego y déjelo reposar por 5 minutos. Espónjelo con tenedor y páselo a la fuente donde lo va a servir.
ENCHILADAS GUATEMALTECAS
INGREDIENTES
1 Repollo mediano
4 Remolachas medianas
6 Zanahorias medianas
1 Libra de bolovique
½ Libra de ejotes tiernos
1 ½ Libras de tomates ciruelos
2 Chiles pimientos grandes
3 Chiles secos de pache
2 Cebollas grandes
4 Onzas de queso seco de Zacapa
12 Tortillas de maíz delgadas
2 Huevos
1 Cucharada de maicena
12 Hojas de lechuga bien lavadas y desinfectadas
Achiote: el necesario
Perejil picado
Sal al gusto
1 Cucharada de azúcar.
MANERA DE HACERSE
EL CURTIDO:
Corte el repollo en juliana gruesa, póngalo en agua hirviendo y cocine por 10 minutos.
Cocine la remolacha en suficiente agua con sal en olla de presión por 25 minutos, deje que se enfríe la olla, saque las remolachas y pélelas. Corte en rodajas regulares y luego en juliana gruesa.
Pele las zanahorias, córtelas en bastones gruesos. Cocine con agua y sal por 8 minutos.
Mezcle repollo, remolacha y zanahoria y haga una vinagreta de agua, sal y vinagre, probando que no esté demasiado ácida ni muy suave. Ponga las verduras en esta vinagreta y deje conservar por una noche.
EL PICADO:
Cocine el bolovique y una libra de hueso de pescuezo o hueso para sopa en dos litros de agua, con sal, tomate, cebolla durante 25 minutos en olla de presión. Cuando enfríe, saque la carne y píquela finamente con cuchillo o media luna.
EL RECADO:
Haga un recado frito con tomate y cebolla finamente picado, agregando la carne picada y los ejotes que ha cocinado y picado previamente, remueva muy bien, sazone con sal y una cucharada de azúcar. Compruebe la sazón.
LA SALSA:
Cocine 1 libra de tomates, los 2 chiles pimientos y 3 chiles secos de pache en poco agua durante 15 minutos, luego licue y cuele. Corte cebolla en aros delgados, fría los aros en poco aceite y cuando transparenten, añada a la salsa. Sazone con sal, una cucharada de azúcar y, si es necesario use el achiote con discreción. Ponga a calentar esta salsa, y cuando rompa a hervir, deshaga la maicena en medio vaso de agua fría.
Agregue la maicena deshecha a la salsa, y deje que hierva por unos 3 minutos más. Cuando retire la salsa del fuego no la tape, pues tiende a arralarse.
LAS TORTILLAS:
Ponga a dorar las tortillas en aceite hasta que esté crujientes, luego póngalas a escurrir en papel absorbente.
LOS HUEVOS:
Ponga a endurecer los huevos, cocinándolo en agua fría con bastante sal para que no revienten. Tiempo de cocción desde que rompe a hervir, 8 minutos. Deje que enfríen bien, luego quíteles la cáscara y córtelos en rodajas con el rodajeador especial para huevos duros.
ADORNOS:
Lave el perejil y luego séquelo con manta de cocina. Píquelo muy finamente. Con el rallador haga polvo el queso duro de Zacapa.
COMO ARMAR LAS ENCHILADAS:
Ponga sobre una tortilla tostada una hoja de lechuga. Sobre la lechuga ponga una porción de picado con recado. Sobre el picado ponga la respectiva ración de curtido escurrido. Espolvoree sobre esto perejil picado, adorne con rodajas de huevo duro y espolvoree queso en polvo. Por último agregue un toque de la salsa.
ENCURTIDO “DEL DIA”
(Para Cuaresma o Viernes Santo)
INGREDIENTES
(Para 5 porciones)
4 Zanahorias medianas peladas y cortadas en bastones de unos 3 cm. de largo.
2 Tazas de repollo cortado en juliana.
3 Remolachas medianas.
2 Pacayas pequeñas.
1 Coliflor mediana, cortada en florones.
1/2 Libra de Cebollas, rodajeadas en aros gruesos
Aceite de Oliva al gusto
Sal, orégano, tomillo y laurel en polvo.
Vinagreta.
MANERA DE HACERSE
En la olla de presión, cocer en agua con sal por 20 minutos las remolachas, luego de cocidas, pélelas y corte en cubitos.
Las zanahorias, ya peladas y cortadas, se sancochan en agua con sal en olla corriente durante 10 minutos.
Separe los florones de coliflor y páselos en agua con sal, hirviéndolos por 8 minutos.
El repollo, cortado en juliana se cocina en agua con sal, en olla corriente por 10 minutos.
Las pacayas tiernas se cocinan en agua con sal, hirviéndolas por 20 minutos.
Las cebollas rodajeadas se pasan por agua hirviendo por 1 minuto, y se sacan inmediatamente.
Preparación de la vinagreta: Mezclar 2 onzas de vinagre con sal al gusto y medio litro de agua. Poner al fuego en una olla. Agregar 2 ramas de tomillo, dejando que la mezcla hierva por unos 3 minutos. Enfriar bien, y agregar a las verduras frías de manera que las cubra. Por último, espolvorear orégano y laurel en polvo sobre los curtidos ya
sumergidos en vinagreta. Agregar en este punto, si se desea, el aceite de oliva.
ENCURTIDO
1Taza de ejotes tiernos cortados
1 taza de arvejas peladas
1/2 coliflor pequeña cortada en pedazos
2 zanahorias peladas y cortadas en trocitos
1 Pepino verde
1 Chile pimiento verde
6 Dientes de ajo pelados enteros
50 Cebollitas blancas (Perlas)
1 Cebolla verde en trozos
1 Vaso de vinagre
1/4 Vaso de aceite de Oliva
Ramas de tomillo y Hojas de laurel
1 frasco de vidrio esterilizado
PREPARACION
Lavar el pepino, y ponerlo en el congelador algunas horas para que la cáscara se suavice. Luego se rodajea o se corta en canoas. Las demás verduras se lavan bien y se arreglan cortándolas en trozos decorativos. Todas se dejan 8 horas en agua con sal. Se cuecen separadamente, pasándolas luego por agua fría y se dejan escurrir.. Los chiles Se ponen al horno para quitarles la piel, y junto con las cebollitas y los ajos se fríen en un poco de aceite, y lo mismo se hace con la cebolla verde. Se pone todo en el frasco arreglándolo que se vea agradable, se agrega el vinagre, el resto del aceite y se tapa bien.
FRIJOL DE OLLA REAL
(del Bearchef)
INGREDIENTES
2 Libras de fríjol negro
1 Taza de cebolla picada fino
2 cebollitas de tallo enteras, con medio corte en cruz
½ Chile Guaque
½ Chile pasa
1 Chile pimiento verde pequeño.
1 Tomate de cocina (ciruelo) mediano
3 Dientes de ajo grandes picados finamente
2 Cucharaditas de laurel en polvo
1 Cucharadita de tomillo en polvo
Sal al gusto
4 Cucharadas de margarina
½ Cucharadita de pimienta negra recién molida
½ Sobrecito de consomé de pollo
3 ½ litros de agua.
MANERA DE HACERSE
Se escoge el fríjol, se lava y se deja en remojo por lo menos unas dos horas.
Preparara en la olla de presión el agua, y se añade el frijol ya limpio, las cebollas con su tallo, la cebolla picada, el tomate entero (descolado), los ajos picados, la margarina, el consomé de pollo, el laurel, tomillo, pimienta y la sal.
Asar los chiles pimiento, guaque y pasa, y luego sacarles las semillas. Agréguense a lo anterior. Tapar la olla y según procedimiento, cocer por 25 a 30 minutos.
Inmediatamente después de destapar la olla de presión, retirar las cebollas de tallo, chiles guaque y pasa y tomate. Pasar éstos por el pasapuré (colador de manivela). Tomar ¾ de taza de frijoles y pasarlos también por el pasapuré. Mezclar el fríjol colado con los demás ingredientes y reservar. Diluir en media taza de agua fría 2 cucharadas de maicena, y agregarlo a los ingredientes colados. Mezclar esto con los frijoles y pasar todo esto a una olla de barro. Llevar esta a fuego moderado-bajo y dejar hervir por lo menos por ¾ de hora.
PARA SERVIR.
Preparar escudillas con cada uno de los siguientes ingredientes picados:
Tomate, cebolla, chile pimiento verde, perejil, culantro, hierbabuena.
Y otras escudillas con:
Queso Oreado o seco de Zacapa, crema, salsa de diversos chiles picantes como chiltepe, serrano, jalapeños, o chile en polvo de Cobán. Acompañarlo con arroz “Cecy” y tortillas.
MOLE DE CHOMPIPE ALMENDRADO
(del Bearchef)
INGREDIENTES
1 Chompipe (pavo) pequeño, de unas 10 a 12 libras, cortado en piezas
1 Chile de pache colorado, seco
3 chiles pasa
3 chiles guaques
1 cebolla mediana, picada finamente
5 dientes de ajo pelados y picados
¾ de taza de almendras peladas
2 cucharadas de ajonjolí para el molido
1 cucharadita de ajonjolí para mezclar
1 ½ litros de caldo de chompipe
1 Mollete
¼ de taza de manías peladas
½ taza de vino blanco
1 Tablilla de chocolate
½ cucharadita de anís en semilla
3 clavos de olor
2 bolitas de pimienta gorda
1 rajita de canela
sal y pimienta al gusto
manteca de marrano
azúcar
MANERA DE HACERSE:
Se toman las piezas de chompipe, se soban con sal y pimienta, y se ponen a cocer en 2 ½ litros de agua, para obtener el caldo base para el plato.
Se toman los chiles y se ponen a dorar en sartén con un poco de manteca.
Se ponen a dorar en el comal las almendras, el ajonjolí y las manías.
Se pone el caldo de chompipe al fuego, preferentemente en olla de barro.
Cuando ya están dorados, se muelen en piedra junto con los chiles, hasta que quedan finos y se agregan al caldo de la cocción del chompipe, y se le agrega sal al gusto. Se muelen también con la piedra el clavo, la canela, el anís y la pimienta gorda y se reservan.
El mollete en trozos, se fríe en manteca junto con la cebolla picada y el ajo, luego se muelen también en la piedra, se agregan las especias, se mezclan con el vino y se incorporan al caldo.
Se fríen ligeramente en manteca las piezas del chompipe y se agregan al caldo junto con el chocolate y se le pone azúcar al gusto y una cucharadita de semillas de ajonjolí, revolviendo todo muy bien. Se deja cocer a fuego lento, revolviendo ocasionalmente todo esto, y en cuanto espesa, se retira del fuego.
Servirlo con arroz blanco y papas hervidas y luego capeadas en mantequilla.
PECHUGAS DE POLLO RELLENAS EN SALSA AGRIDULCE DE PÉTALOS DE ROSA
(por Luis Carlos Valls Solares - Bearchef)
INGREDIENTES
SALSA AGRIDULCE DE PÉTALOS DE ROSA
1 Docena re rosas rojas (que los botones estén recién abiertos)
1 ½ Tazas de azúcar
1 ½ Tazas de agua
Jugo de 1 limón
Nuez moscada y pimienta blanca al gusto.
RELLENO
12 Tiras de tocino cortado en cuadritos
2 Manzanas peladas y cortadas en daditos
¾ de taza de pasas (que se ponen en agua tibia por una media hora y luego se escurren)
24 Ciruelas pasas (se les retira la semilla)
2 Dientes de ajo finamente picados
½ Taza de cebolla picada fino
1/3 Taza de pimiento morrón picado
½ Taza de almendras picada cortadas en tiritas
1 Cucharadita de semilla de ajonjolí
1/8 Cucharadita de nuez moscada rallada
1 Pizca de polvo de clavo de olor
Sal y pimienta negra al gusto
PECHUGAS
12 Filetes de pechuga de pollo abiertos en corte mariposa y aplanados.
MANERA DE HACERSE
LA SALSA:
Separe los pétalos de rosa y córteles la parte blanca (la que está pegada al botón). Lave los pétalos en agua muy fría y luego extiéndalos para secar sobre una toalla o servilleta, la cual se ha de enrollar en forma de taco. Los pétalos deben quedar perfectamente secos.
Ponga a hervir el agua con el azúcar, vaya limpiando las impurezas que se sueltan usando una espumadera. Hay que ir chequeando la consistencia del almíbar con una cucharita y agua fría, porque tiene que llegar a punto de bolita suave. Cuando se llega a este punto se agregan al almíbar los pétalos de rosa, se baja la llama al mínimo y se mezcla constantemente. Agregar en este punto el jugo de limón que le dará el toque agridulce y aclarará el color del almíbar de rosas. Se agrega en este punto la nuez moscada y la pimienta blanca. Se reserva esta parte de la salsa.
Pechugas de pollo en salsa de pétalos de rosa (continuación)
RELLENO
Precaliente una sartén conveniente y fría ligeramente el tocino. Agregue la cebolla, el ajo, el pimiento morrón, ajonjolí, almendras, pasas, ciruelas, manzana y especias, sal y pimienta. Siga friendo por unos minutos, luego divida este relleno en 12 partes iguales.
Engrase con mantequilla un refractario adecuado y cubra el fondo con parte del almíbar de rosas. Vaya rellenando los filetes de pechuga, los cuales ira colocando con la parte del cierre hacia abajo para que sellen. Cuando ya haya puesto todos los filetes, cúbralos con el resto del almíbar de rosas, y espolvoree por encima una cucharadita más de semillas de ajonjolí y un poco de ajo bien picado. Cubra con papel aluminio, y hornee a 350°F (176°C) de 45 minutos a una hora. Los filetes deben quedar bien cocidos pero muy jugosos. El secreto de esta salsa de rosas es la mezcla del almíbar de rosas con los jugos del pollo y del relleno. Se sirve acompañado de “arroz en piña”.
PLATANOS SORPRENDENTES
(a la manera del Bearchef)
INGREDIENTES
4 Plátanos maduros
1 Lata de pasta de tomate
1 Taza de leche
2 Panes dulces
2 Chiles guaques asados
½ Cucharada de Canela en polvo
1/8 de cucharadita de Sal
3 Cucharadas de Azúcar
Crema.
MANERA DE HACERSE
Los plátanos se pelan, rodajean y se fríen a la manera acostumbrada. Reservarlos.
Se remoja el pan en la leche junto con los chiles guaques asados. La pasta de tomate se deslíe con un poco de agua, y se adiciona al remojo anterior. Cuando todo está bien remojado, se pasa por colador, o se muele en la piedra. Esta mezcla se pone a freír, agregándole en este momento la sal, azúcar y canela.
En un molde previamente enmantequillado se pone por capas las rodajas de plátano frito con esta salsa. Al llenar el molde, se cubre con la crema
POLLO EN SALSA DE AZAFRAN Y MACADAMIA
(por Luis Carlos Valls Solares – Bearchef)
INGREDIENTES
8 Piezas de pollo
1 Taza de nuez de macadamia entera
Para la salsa:
1 Litro de agua
5 Cucharadas de consomé de pollo al azafrán.
1 Barra de margarina
¾ de taza de harina
½ Taza de cebolla picada fina
1 Taza de nuez de macadamia picada
1/8 Cucharadita de tomillo en polvo
1/8 Cucharadita de laurel en polvo
1 pizca mínima de polvo de curry
Sal y pimienta al gusto
MANERA DE HACERSE
Ponga a hervir en un cazo el, agua. Lave el pollo y frótelo con sal y pimienta.
Cuando el agua rompa a hervir, agregue el consomé de pollo con azafrán, laurel y tomillo. Ponga a cocer el pollo en este consomé por unos 20 minutos.
Retire el pollo del caldo y reserve éste.
Tome las macadamias enteras y póngalas a freír en dos cucharaditas de aceite, hasta que estén ligeramente doradas. Retírelas del aceite y colóquelas sobre un colador para que escurran el exceso de aceite, o déjelas descansar sobre servilletas de papel absorbente. Hecho esto, proceda a poner en un molde refractario (pirex) las piezas de pollo y las macadamias doradas.
Prepare la salsa derritiendo en una cacerola adecuada la barra de margarina. Agregue la harina y mezcle hasta formar un roux. Cocine el roux por unos tres minutos a fuego bajo y luego, poco a poco, vaya agregando el caldo caliente de pollo y especias, deshaciendo los grumos que se vayan formando. Lleve a hervor a fuego bajo y agregue la cebolla y la macadamia picadas, y deje hervir revolviendo hasta que la salsa espese, aproximadamente 30 minutos. Bañe con esta salsa el pollo y las macadamias doradas y ponga el molde en el horno, precalentado a 375º f por unos 20 minutos. Sirva inmediatamente acompañado de arroz blanco y verduras cocidas al vapor como guarnición.
PULIQUE
INGREDIENTES
1 Pollo cortado en piezas
1 ½ litros de agua
8 Papas medianas, peladas y cortadas en mitades
1 Manojo de ejotes desvenados, cortados en julianas
8 Tomates ciruelos
1 Cebolla mediana
2 Dientes de ajo
2 Chiles pimientos
Achiote
Sal y pimienta
Masa de maíz
1 Ramita de apazote
Aceite
MANERA DE HACERSE
Se pone a hervir el agua con el pollo. Cuando éste ya está cocido, se saca del agua y se pone a escurrir bien. Se sazonan con sal y pimienta las piezas de pollo y se ponen a freír en aceite hasta que estén ligeramente doradas. Para mientras ya se han puesto las papas y ejotes a cocer en el agua en que se cocinó el pollo, y se regresa éste a la olla. Licue los tomates, chiles pimientos desvenados y sin semillas, la cebolla y los ajos. Agregue este licuado al caldo donde se está cocinando el pollo y verduras y deje cocer bien, comprobando el punto de sal.
Cuando el recado ya está en su punto, agregue la masa de maíz y mezcle bien hasta que el recado espese. Por último, unos 5 minutos antes de servirlo, agregue la ramita de apazote. Este platillo también se puede hacer con costillas de res o de cerdo o también con pavo.
Si en vez de espesar el recado con masa de maíz se hace utilizando maicena, y se omite la rama de apazote, entonces el platillo tomará el nombre de “AMARILLO”.
Se sirve acompañado de arroz blanco y tortillas o tamalitos blancos.
PONCHE NAVIDEÑO
INGREDIENTES
(Para 12 tazas)
16 Tazas de agua
4 Rajas de canela
4 Clavos de olor
2 Naranjas, partidas por la mitad
3 Tazas de azúcar
2 Tazas de manzanas cortadas en cubitos
2 Tazas de piña cortada en cuadritos
1 Taza de pasas
1 Taza de ciruelas pasas
1 Taza de mamey cortado en cubitos
1 Taza de almendras peladas y cortadas en palitos
MANERA DE HACERSE
En una olla grande caliéntese el agua. Agréguese el azúcar, canela, clavos y naranjas partidas. Hervir estos por 15 minutos. Sáquense del agua las naranjas, y pruebe por si fuera necesario ponerle más azúcar. Agréguense el resto de las frutas, y hiérvase por 20 minutos más.
Sírvase muy caliente, proporcionándole a cada invitado una cucharita para que se pueda comer la fruta.
Opcional: Para quien lo desee, se le agrega el “Piquete”, un toque de ron o de aguardiente.
SUBAN-IK
(Tamal de Chile)
San Martín Jilotepeque Tecpán
Poner a cocer en media taza de agua:
1 Cebolla mediana
30 Tomates bien rojos, partidos en dos
6 Onzas de miltomate
6 Chiles pimientos rojos, partidos
2 Chiles pequeños rojos secos partidos (de los de pache)
1 Chile pasa pequeño, partido sin semillas
1 Chile de Cobán partido y seco
1 Chile guaque seco, partido y sin semillas
3 Chiles chiltepes rojos
Ya todo cocido moler y colar.
Reservar.
En 2 Cucharadas de manteca o aceite freír en pedazos:
1 PolIo grande
I Libra de costilla de cerdo y
l Libra de falda de res.
Freír suavemente para que suelte la grasa.
Retirar la carne.
En el aceite donde se frió la carne, freír el recado
y añadir:
2 Hojas de laurel y
1 Ramita de tomillo.
Sazonar con:
2 Cucharadas de sal (sal al gusto)
1/4 Cucharadita de pimienta.
Colorear con Un poquito achiote.
Arreglar una tortera o apastito pequeño, rodeándolo con hojas de sal o de envolver tamal, la base sin el tronco van al centro; la orilla de las hojas se procura que salgan de la orilla.
Se pone la carne y el recado. Se doblan las hojas sobre el guiso cubriéndolo bien para que no salga el vapor. Se tapa con una tapadera y se deja cocinar por 30 minutos Las carnes deben quedar enteras.
Se sirve en la misma tortera con todo y las hojas que deben quedar rodeando el guiso.
Se acostumbra servir tamalitos corrientes para acompañamiento.
Lo picante es al gusto, pero, estos platos son muy picantes para que conserven su originalidad.
TAMALES COLORADOS GUATEMALTECOS
INGREDIENTES
Recado:
1 ½ Libras de tomate ciruelo maduro
2 Chiles pimientos
3 Chiles secos de pache (optativo si se quiere picante)
2 Onzas de ajonjolí (sésamo)
2 Onzas de pepitoria (semilla de calabaza o zapallo)
1 Raja pequeña de canela
1 Onza de manteca de cerdo
Achiote (bija o biya)
Sal
Masa:
1 ½ Libra de masa de maíz
6 Onzas de arroz
8 Onzas de manteca de marrano
Sal
Hojas y Adornos
1 Maleta de hojas de plátano
2 Maletas de hojas de Maxán o de hoja de sal
1 manojo de cibaque
3 Chiles pimientos para ser asados
4 Onzas de aceitunas
4 Onzas de alcaparras
4 Onzas de pasas
2 Libras de carne de cerdo
½ Libra de tocino en pedazos pequeños
MANERA DE HACERSE
El Recado:
Cocine en poco agua los tomates, los chiles pimientos (y los secos). Ya cocidos se muelen en piedra o con licuadora, agregando el achiote a discreción para dar color y sabor. Cuele esta mole para que quede fino.
En comal se ponen a dorar por separado el ajonjolí, la pepitoria y la canela. Luego de que están dorados, sin quemarlos pues producen un sabor desagradable, se muelen bien con la piedra o se licuan en seco. Este polvo resultante se revuelve bien con el ole de chiles y tomate. Se pone esta mezcla a hervir durante 20 minutos agregando en este tiempo la onza de manteca de cerdo. Se sazona con sal al gusto. Este recado debe quedar un poco espeso y un poco salado pues los tamales tienden a perder sal al cocinarlos. Reservar.
La Masa:
Cocinar el arroz, licuarlo y reservarlo.
Deshacer la masa de maíz en medio litro de agua y licue.
En una olla adecuada se ponen a hervir 4 tazas de agua, se agrega la masa licuada y se remueve constantemente. Cuando espesa la masa, se agrega el arroz cocido y licuado. Se sigue batiendo la masa añadiéndole suficiente sal ya que tiende a perder sal el tamal en la cocción. Si se pone demasiado espesa se agrega agua caliente de a pocos. Se continúa batiendo, y cuando ya haya hervido suficiente tiempo, se retira del fuego, se agrega la manteca de cerdo y se bate hasta que la manteca desaparece y se incorpora, y la masa se torne brillante.
Elaboración de los tamales:
Se cortan las hojas de maxán o de sal por la parte más gruesa, se lavan bien y se ponen a secar al sol. Se cortan las hojas de plátano en cuadros de 25 cm. Por lado, se lavan y se ponen a cocer en agua por 10 minutos.
El tocino crudo se corta en pedacitos y se agrega al recado.
La carne de cerdo se corta en dados de regular tamaño y se agregan al recado.
En una sartén adecuada, se derrite la manteca de cerdo y se pone a freír el recado hasta que el color se intensifica.
Los chiles pimientos se ponen a asar, se pelan, se parten, se desvenan y se eliminan las semillas. Luego se cortan en tiras. Reservar.
Ponga un cuado de hoja de plátano sobre una de maxán en diagonal. Se sirve una porción de masa en el centro, y se agrega recado abundante. Sobre el recado se pone tocino y carne de cerdo, aceitunas, alcaparras 3 o 4 pasas y tiras de chile pimiento. Se doblan las hojas y se cierran para formar un paquete el cual se amarra con las tiras de cibaque, las cuales previamente se ponen en remojo para que ablanden.
Cocción de los tamales:
En una olla amplia se pone un colchón con las hojas sobrantes, se agregan 4 tazas de agua y se pone a hervir. Se colocan los tamales en la olla sobre el colchón. Tapar la olla con más hojas y una manta, y hasta arriba un lienzo de plástico . Se pone a hervir todo esto por una hora y media paa que tanto los tamales como la carne que contienen se cocinen bien.
Esta receta rinde para unos 25 tamales pequeños.
TAMALES NEGROS GUATEMALTECOS
(Tamales dulces)
INGREDIENTES:
Recado:
6 Tomates manzanos grandes
½ Onza de manteca de cerdo
12 onzas de azúcar blanca
3 Champurradas (o galletas tipo “maría” que en ese caso serán 1 docena)
½ Libra de chocolate
3 Clavos de olor
1 Chile pasa grande
2 Onzas de pepitoria
2 Onzas de ajonjolí
1 Raja grande de canela
Una pizca de sal.
Masa:
1 Cucharada de esencia de crema (o vainilla)
1 ½ libras de masa de maíz
1 Onzas de arroz
1 Raja (½ onza) de canela
½ Libra de manteca de cerdo
12 Onzas de azúcar
Sal para sazonar
Hojas y carnes:
1 ½ libras de posta de marrano o de pechuga de pavo
½ libra de tocino
1 Maleta de hojas de maxán
1 Maleta de hojas de plátano
4 Chiles pimientos grandes para asar
12 onzas de ciruelas pasas
4 Onzas de pasas de uva
4 Onzas de almendras peladas
1 Manojo de cibaque
MANERA DE HACERSE
El Recado:
Poner a asar en comal los tomates y el chile hasta que tuesten sin quemarse, dejar enfriar un poco, y molerlos en piedra o licuarlos.
En el comal dorar la pepitoria, luego el ajonjolí. La canela y los clavos de olor, todo por separado. Moler estas especias y semillas cuando estén frías.
Reduzca a migas las champurradas o galletas
Mezcle el mole de tomates y chiles con el polvo de las especias, páselo por colador para que quede fino y ponga a freír en media onza de manteca de marrano. Deshaga el chocolate y agregue a la salsa, agregue el azúcar y sazone con una pizca de sal. Deje hervir durante 15 minutos a fuego lento con la cazuela destapada. Este recado debe prepararse 24 horas antes de la elaboración de los tamales, y debe quedar lo suficientemente espesa para que no escurra por los bordes.
La masa:
Poner a cocer el arroz, y ya frío, licuarlo. Reservar.
Deshaga la masa en medio litro de agua y licue.
En una olla ponga a hervir 3 tazas de agua con canela, póngale la masa licuada y mueva constantemente. Cuando la masa espese, agregue el arroz cocido y licuado y siga batiendo con mucho vigor. Si la masa está muy espesa, agregue un poco de agua caliente.
Retire la olla del fuego cuando la masa esté cocida, agregue la manteca y continúe batiendo hasta que la manteca se disuelva y la masa adquiera un tono brillante. Esta masa se ha de prepara un día antes de la elaboración de los tamales ya que fría es más manejable.
Hojas y carnes:
Corte las hojas de maxán por la parte más ancha, lávelas y póngalas a secar al sol.
Corte las hojas de plátano en cuadros de 25 cm. Por lado, lávelas y póngalas a cocer en agua por unos 10 minutos.
Corte la carne o el pavo en 25 pedazos regulares y ponga a hervir con el recado.
Haga lo mismo con el tocino.
Ase y pele los chiles, luego se parten se desvenan y se retiran las semillas. Hecho esto se cortan en tiras.
Ponga una hoja de plátano encima de una de maxán en diagonal. En el centro ponga una porción de masa y suficiente recado. Agregue un pedazo de carne, una ciruela pasa, unas 4 pasas, chile pimiento y una almendra partida por la mitad.
Envuelva y amarre de manera triple asegurándose que el paquete quede apretado. En una olla amplia, ponga un colchón con pedazos de las hojas que hayan sobrado y vierta encima del colchón 3 tazas de agua. Ponga la olla al fuego y cuando rompa a hervir agregue los tamales. Tápelos con el resto de las hojas, una manta y hasta arriba un lienzo de plástico. Coloque la tapadera de la olla y hágalos hervir por una hora y media.

Esta receta rinde para unos 25 tamales pequeños.

Chef Luis Carlos Valls Solares


sábado, 11 de marzo de 2017

CHIPA Cocina del Noreste Argentino, Paraguay, y actualmente Buenos Aires


Chipa [a secas, ya que no tiene género] es un tipo de pan o panecillo elaborado con almidón de mandioca, se puede utilizar otro tipo de almidón pero el original es ese.

Es muy probable que dentro de la cultura guaraní se haya ya consumido desde tiempos anteriores a la conquista española, pero fue a partir de ella que se incorpora el uso del queso, elemento que da un toque especial a este preparado.


Se enriquece el almidón de mandioca [fécula] con grasa, huevos y queso y se puede trabajar de distintas maneras, generalmente se presentan con forma de una rosca -dona- mediana, a veces como pequeñas rosquillas o con forma de bollitos -pequeños panes redondos-, también hay una versión en donde la masa se coloca adherida a un palo y se cocina sobre brazas y se le llama “chipa asador” o “chipa caburé”. Una versión sin queso en la masa y con harina de maíz que se rellena con carne molida -como un relleno de empanada de carne vacuna- se denomina “chipa so´o”.


Esta preparación es típica de la República del Paraguay y de todo el Noreste de Argentina, se la encuentra también en Bolivia y hasta hay una versióm en Colombia.
 Durante la segunda mitad del s XX las migraciones dentro del Cono Sur han hecho que el chipá sea bastante consumidos en el conurbano bonaerense, en Córdoba y Gran Rosario, incorporándose a la gastronomía de Buenos Aires y presente en puestos de ventas callejeras, vendedores ambulantes de chipa y panaderías.


TIPOS DE CHIPA EN ARGENTINA

Chipa aramiró: La traducción es “torta de almidón”. Es la chipa más popular; se trata de un panecillo cuyos ingredientes principales son el almidón de yuca -mandioca-, el queso, la grasa y la leche.

Chipa caburé: La traducción literal es “torta caño” o “torta con forma de cañón”. Se hace con una masa semejante a la de la chipa aramiró, sólo que es más consistente. Se moldea alrededor de un palo y se cocina sobre brasas. Es propia de Corrientes.

Chipa cuerito: Es una chipa sui géneris hecha con harina, agua y sal que se cocina frita. Propia de Formosa.

Chipa guazú: La traducción literal sería “torta grande”. Es un pastel que se prepara con maíz tierno rallado, leche, queso, grasa y cebollas. Se cocina al horno. Propio de Misiones.

Chipa so’ó: La traducción es “torta de carne”. Es una chipa en forma de panecillo hecha con una masa de harina de maíz y un relleno de picadillo de carne y cebollas. Propia de Formosa.

RECETA
500 g fécula de mandioca
7g polvo para hornear
5g sal fina
2 huevos
150 g manteca pomada
150 ml leche
50g queso duro tipo de parmesano
150 g queso tipo Mar del Plata

PROCEDIMIENTO:
  1. Tamizar la fécula con el polvo para hornear y la sal.
  2. Colocar la manteca y sablear hasta formar un arenado.
  3. Incorporar los huevos apenas batidos con la leche, el queso parmesano y el queso mar del plata rallado.
  4. formar una masa trabajando bien.
  5. Cortar pequeñas porciones, estirar formando un rollo y cortar en trozos del tamaño de una nuez. Dar forma redonda o de pequeñas donas
  6. Disponer sobre una placa en mantecada y enharinada.
  7. Cocinar en horno a 200°C de 15 a 18 minutos o hasta dorar parejo.
Otras recetas

Ingredientes:

1/2 taza de agua

1/2 taza de leche

1/4 de taza de aceite de maiz/girasol

1 cucharada de sal

1 taza de harina de maíz [sopa paraguaya]

1 taza de fécula de mandioca (se pueden sustituir por fécula de maicena)

1 huevo

150 gramos de queso rallado

Otra receta:

1 Kilo Almidón de Mandioca

200 gr Manteca

5 Huevos

250 gr Queso Cremoso

200 gr queso duro, siempre y cuando sea de sabor fuerte

El jugo de una naranja

Sal a gusto

2 cucharadas soperas Polvo para Hornear


Otra receta:

1 kilo de almidón de mandioca (harina de yuca)

250 gramos de manteca de cerdo

5 huevos

500 gramos de queso Paraguay (fresco o estacionado)

200 ml de leche entera

1 cucharadita de anís

1 cucharada colmada de sal (o al gusto)


Chipa brasileño (pão de queijo)

200 gr. De harina de mandioca [más gruesa que la fécula, es la que se usa para farofa]

500 gr De queso duro de su preferencia (gouda, mar del plata, provolonne)

50 gr. de manteca

100 ml. de leche

2 huevos

1 cucharada de sal



domingo, 5 de febrero de 2017

"EL FIN DE LA COCINA", un gallego en Buenos Aires

Manuel Corral Vide, un amante en todos los sentidos de la buena cocina y la “cocina gallega”
La cocina española, “gallega”, tiene un exponente de lujo en Buenos Aires, creador de la marca “Morriña” bajo la cual desarrolla su cocina de autor


En una bella tarde de enero de 2017 me encuentro con Manuel en uno de los bares notables de la Ciudad de Buenos Aires, sobre la Av de Mayo: “36 Billares”, sentados a una mesa, y como justificando el café, hablamos de todo un poco, siempre vivaz y alegre contándome historias de los fogones, pero esta vez el encuentro fue por algo mucho más especial, yo pasaba a retirar su último libro: “EL FIN DE LA COCINA”, un libro para sentarse cómodamente y disfrutarlo de principio a fin, claro que en estos últimos tiempos no todo el mundo cultiva “el buen leer” y se prioriza la imagen a la escritura y las charlas por whatsapp a un encuentro cara a cara mirándose a los ojos café de por medio, y, no saben de cuanto se pierden, ojalá los jóvenes retomen esas “viejas costumbres” y sepan volver a apreciarlas.


Si lo que estas buscando es un libro lleno de fotos y recetas con ingredientes y procedimientos, pues ve en busca de otro, este guarda las historias y secretos de los fuegos y las cocinas, y deja que Manuel se acerque a vos como si lo tuvieras frente a frente, café de por medio, relatando su historia, sus historias...


Ya en casa me dedico a leer este mágico ejemplar que Manuel tuvo la delicadeza de dedicarme, atrapa desde el principio y deja claro muchos conceptos que todo buen cocinero debe tener siempre presente, ejemplo: “Todavía algunos descalifican la cocina tradicional diciendo que se trata de recetas arqueológicas, enmohecidas por el tiempo, poco dignas de figurar en un menú moderno, en el mejor de los casos fórmulas curiosas, aunque perimidas. Causa gracia tanta insolencia, soberbia descarada. Ni el más acérrimo vanguardista puede presumir de no apelar al pasado para apuntalar sus re-creaciones presentadas con bombos y platillos como notables inventos.”


Sobre “El FIN DE LA COCINA” Manuel dice: “El título tiene doble sentido, habla de la finalidad y el posible fin de la cocina. Entiendo que si cocinar hizo al hombre, como afirman muchos investigadores, dejar de cocinar significará una involución para lo que llamamos civilización o humanidad.”


En “EL FIN DE LA COCINA” te encontrarás con “Reflexiones, historias y recetas. Un llamado de atención ante el abandono paulatino del hábito de cocinar, el avance de la industria de la alimentación, y de la obsesión por experimentar sólo para sorprender de las grandes estrellas del firmamento gastronómico. Cocinar humaniza, que no se apaguen los fogones ni se pierdan la memoria, pide el cocinero y escritor gallego radicado en Argentina, ante una paradoja escandalosa: cuánto más se habla de gastronomía menos se cocina en las casas, se come en soledad, y se pierde identidad.”


Biografía de don Manuel Corral Vide:
Manuel Corral Vide nació en Galicia, provincia de Lugo. Emigró con su familia por los años  sesenta a Buenos Aires y desarrolló una fuerte actividad cultural en los campos de las artes plásticas, la literatura, la música y el periodismo.
Vivió en Colombia algunos años. De regreso en Buenos Aires, como chef brindó clases magistrales, jornadas en hoteles y conferencias en lugares tales como la UCES (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales), el Centro Galicia, el Museo Larreta y el Club Español.
Protagonizó en televisión los programas “Rico y Picante”, “Hombres Picantes” y “Cocina Española” (Utilísima Satelital). Además participó en programas con el Gato Dumas, Pancho Ibáñez, Pietro Sorba y Alicia Delgado, entre otros, en el canal elgourmet.com. En radio fue co-conductor de “Galicia Hoxe” por Radio Nacional. Desde hace diez años conduce el programa “Consentidos”, acompañado de Carlos Alló . Dirigió “Diario de la Avenida”, quincenario dedicado a noticias de la Ciudad y a la zona de influencia de la Avenida de Mayo; la Revista “Xa”, de cultura gallega en Buenos Aires y la Revista “Punto de Reunión”, de interés general y noticias de la ciudad y zona de Costanera Norte. Desde 1998 publica una columna fija en el semanario “Galicia en el Mundo”, editado en Vigo. Fue miembro de Fundación Xeito Novo, y su responsable de prensa varios años. Miembro de APEA (Asociación Prensa Española en Argentina), ocupó la vicepresidencia 1ª durante un período.
Es autor de los libros de poesía “Nuestro Poema” (1971), “Al pie de la calle” (1978), “Fiebre Clandestina” (1998) y “La tierra en la piel” (2004); de cuentos “Brisas de Hospital” (1972) y los especializados en gastronomía “Cocina para Consentidos”, “Cocina Celta, recetas y leyendas” y el capítulo de cocina gallega en el “Gran libro de la cocina española” del diario Clarín.

En 1998 Manuel Corral Vide creó la marca “Morriña”, bajo cuya denominación funciona hasta la fecha un restaurante de autor, tradicional de cocina gallega, no ya donde estaba. En este ámbito instituyó el Premio “Pote de Ouro”, destinado a personalidades dedicadas al fomento, difusión y enseñanza que hayan generado un aporte a la Cultura Gallega.
Recibió muchos premios por su labor culinaria, y en  2014, fue declarado  “Personalidad destacada en el ámbito de la cultura de la ciudad autónoma de Buenos Aires
Norberto E. Petryk, chef



martes, 24 de enero de 2017

PASTELERÍA EUROPEA: Torta Dobos / torta príncipe regente/ torta Piscinger

Tenemos tres tortas que a simple vista parecen iguales, pero tienen sutiles diferencias, son la “torta Dobos”, la “torta príncipe regente” -Pronzregentenetorte- y la “torta Piscinger”.

Se cuenta que Józce C. Dobos, de origen húngaro, en una de sus visitas a Francia prueba la “crema de manequilla” y decide hacer una torta con ella sosteniendo que iba a durar más que las preparadas con “crema pastelera”, es así que confecciona una crema de manteca y chocolate, haces unas tortas -bizcochos- finos, 6/7 discos -aunque hay versiones de hasta 12 discos- los cuales va uniendo con la crema de manteca al chocolate y al último disco le da un baño acaramelado -característica de esta torta, aunque hay versiones con almendras u otros frutos acaramelados-, bueno, este señor presenta su creación en 1885 en la Exposición Nacional de Budapest y de allí salió a recorrer Europa presentando su creación, pero el gran giro lo da el gran aprecio que sientan por ella Francisco José y la emperatriz Sisí -amantes también de la torta Linzer y la torta Sacher-. Dobos mantuvo su secreto hasta1906, momento que al jubilarse decide entregar su receta a la Asociación de Pasteleros y de allí se difunde y se hacen distintas versiones.

Es muy probable que por la fecha de su creación -1886- la “torta principe regente” -Pronzregentenetorte- creada a pedido del príncipe regente Luitpold de Baviera a su cocinero sea una simple copia de la anterior, ya que hasta 1906 Dobos no entrega la receta y dado que a este príncipe le gustaba tanto el chocolate su cocinero decide hacer una torta también con 6/7 capas de bizcocho fino unidas por una crema de manteca al chocolate, solo que en la cobertura utiliza chocolate en lugar de caramelo y la forma en lugar de ser redonda es rectangular.

Ya por 1945 y sí se puede pensar que fue o se trata de una re adaptación se crea la “torta Pischinger”
idéntica a la Dobos y con la cobertura de chocolate arriba de la principe regente pero en lugar de bizcocho sus 6/7 capas son de obleas -hay verciones con nutella mezclada con la crema de manteca al chocolate-.

domingo, 25 de diciembre de 2016

RECETAS CON MÚSICA PINTURA Y POESÍA


¿Porque no?, interpretar la cocina e introducirla dentro del arte como una melodía, una poesía, una pintura...
¿Comemos para vivir o vivimos para comer...?, “el arte es largo, la vida muy breve”.

Hace unos años, unos cuantos años, me invitaron a dar una conferencia sobre la “comida y la cocina dentro del arte” -Eat-Art o arte efímero, en este caso comestible- me pareció primero un poco difícil pero luego entendí que yo ya hacía años lo había estado relacionando todo como la presencia de lo espiritual, filosófico, artístico y afrodisíaco dentro de la cocina. (se encuentra todo publicado en mi blog de notas gastronómicas)

¿Que piensan los que no piensan como yo?, uf, que suerte que no todos pensamos igual, jajajaja.

Y, acá estamos, ¿me querés seguir?


PENSANDO EN VIOLETA PARRA

Dulces recuerdos…
Volver a los diecisiete después de vivir un siglo,
es como descifrar signos sin ser sabio competente,
volver a ser de repente tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo como un niño frente a Dios;
eso es lo que siento yo en este instante fecundo…”
-Violeta Parra; “volver a los 17

Violeta…, una mujer que tuvo la valentía de vivir, amar y morir…, una mujer que anduvo y desanduvo todos los caminos de su tierra recogiendo la raíz popular para que no se perdiera, plasmándola en sus canciones; una mujer que amó más allá de los límites de las pasiones de los amores y los desamores; una mujer que fue despojada del refugio de su país natal pero con fuerzas sembró sus raíces en países lejanos para no morir y regresó para vivir su muerte…; una mujer que se despidió con ese “volver a los 17” y con ese canto a la vida que dejaba: “gracias a la vida que me ha dado tanto…”, poniendo fin a su dolor de amor con un inevitable tiro de escopeta; muchos poetas escribieron de la muerte por amor, ella tuvo la valentía de hacerlo….
El sacrificio supremo de entregar la vida por un amor, un amor que al perderlo significo más dolor que la propia vida sin él; un dolor que apretaba más que los otros dolores de los que se supo recomponer…
Pensando en ella es que surgió este postre mezcla de pasión y sensaciones.

Sexo de un ángel” o “Violeta Parra”
Mouse de frambuesas y aràndanos con crema de madreselvas y salsa de naranjas”
autor: Norberto E. Petryk
Ingredientes para dos amantes fogosos:
  • 1 taza de arándanos
  • 1 taza de frambuesas
  • 300ml de crema de leche
  • 2 claras de huevo
  • 1 y ½ cucharadita de gelatina sin sabor
  • 1 taza de azúcar
  • 1 cucharada de néctar de flores de madreselva (esa gota que sale al retirar el pistilo de la flor)
  • o 1 cucharada de miel de flores de tilo (disuelta en un poco de agua tibia)
  • 1 pionono o bizcochuelo muy finito
Salsa:
  • 1 copa de vino blanco (el más transparente y claro, de sabor suave)
  • 1 cucharadita de manteca
  • 1 cucharadita de maicena (fécula de maíz) o harina
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharadita de ralladura de cáscara de naranjas
  • 4 cucharadas de curaçao
Procedimiento:
Lavar muy bien las frutas, procesar todo en licuadora o con un mixer, mezclar con la mitad del azúcar y cocinar hasta que llegue a punto de ebullición; hidratar la gelatina e incorporar a la pulpa de frutas en caliente. Bajar la temperatura hasta cuando este a temperatura ambiente y agregar 200ml de crema de leche batida a medio punto, mezclar muy bien para que se incorporen. Batir las claras a punto nieve y agregar el resto del azúcar convertida en almíbar hilo duro o bolita blanda en forma de hilo mientras se sigue batiendo hasta bajar la temperatura -merengue italiano- e incorporarlo primero firmemente, una tercera parte, y el resto en forma envolvente.
Batir los 100ml de crema restante a medio punto, incorporar el néctar de flores o la miel, terminar de batir hasta que esté firme.

Salsa
Derretir la manteca (mantequilla) y mezclar con la fécula, cocinar 1 a 2 minutos. Calentar el vino blanco, agregar el azúcar y la ralladura de naranja, mezclar con el roux (manteca y fécula cocidos), agregar el curaçaco y revolver cocinando sobre llama viva hasta que espese un poco. Enfriar y reservar.
Con una plancha de acetato o celuloide cortar rectángulos de 10 X 20 cm, hacer unos cilindros con 10cm de alto. Cortar 2 discos de pionono o bizcochuelo del mismo diámetro, colocarlo en el fondo de los cilindros, rellenar las 3/4 partes con la mouse de frutos rojos, terminar con la crema de néctar, llevar a la heladera (nevera) 6 a 8 horas.

Armado del plato:
Hacer un espejo en el fondo del plato con la salsa (esto es cubrir el fondo con una delgada capa de salsa), desprender la lámina de plástico del mouse y colocar en medio del plato (el bizcochuelo asía abajo) terminar con algunas frutas rojas (arandanos, frambuesas, frutillas) y con hojitas de menta fresca. Decorar con violetas frescas o confitadas y flores de madreselva.
Para hacer las violetas confitadas se lavan muy bien las violetas y se las seca con papel absorbente, se prepara un almíbar punto caramelo y se las introduce de a una en él para luego colocarlas sobre un mármol frió, si las prefieres más transparentes agrega al almíbar un poco de glucosa, puedes guardarlas así en un recipiente serrado por mucho tiempo.

Flores de Bach / Madreselva
En las flores de Bach, la madreselva es la flor indicada cuando existe cualquier conflicto que amarra con el pasado, la melancolía por tiempos mejores y la incapacidad que ello conlleva a poder vivir en el presente. Recuerdos de un amor perdido, un amigo, la juventud, la niñez de los hijos, cualquier situación anterior que, idealizada o no por el paso del tiempo, y no se espera mayor felicidad que la ya experimentada.

Violeta (viola)
Tradicionalmente se mantiene la creencia de que este aroma conforta y fortalece el corazón en duelo.

 

Receta dedicada a Frida Kahlo (del cuaderno de apuntes)


El escritor Carlos Fuentes describe a Frida Kahlo como una diosa azteca, “exhibiendo su propio cuerpo lacerado y sus manos ensangrentadas como otras mujeres exhiben sus broches”. Cuando era niña tuvo polio y después sufrió un accidente que le dejó múltiples fracturas en la pelvis y en la columna vertebral. Empezó a pintar en esa convalecencia y se convirtió en una de las artistas plásticas más importantes de América Latina. Era una mujer apasionada: amó a hombres y mujeres, se casó con Diego Rivera – su gran amor de toda la vida- y fue amante de León Trotsky.

Esta carta (que sigue en el texto) dirigida a la pintora Jacqueline Lamba (esposa de André Breton) miembro del círculo surrealista y con quien Frida estuvo en contacto desde 1938, es una melancólica despedida:

Desde que me escribiste, en aquel día tan claro y lejano, he querido explicarte, que no puedo irme de los días, ni regresar a tiempo al otro tiempo. No te he olvidado –las noches son largas y difíciles-.
El agua. El barco y el muelle y la ida, que te fue haciendo tan chica, desde mis ojos, encarcelados en aquella ventana redonda, que tú mirabas para guardarme en tu corazón. Todo eso está intacto. Después, vinieron los días, nuevos de ti. Hoy, quisiera que mi sol te tocara. Te digo, que tu niña es mi niña, los personajes títeres arreglados en su gran cuarto de vidrio, son de las dos.
Es tuyo el huipil con listones solferinos. Mías las plazas viejas de tu París, sobre todas ellas, la maravillosa Des Vosges. Tan olvidada y tan firme.
Los caracoles y la muñeca –novia, es tuya también- es decir, eres tú.
Su vestido, es el mismo que no quiso quitarse el día de la boda con nadie, cuando la encontramos casi dormida en el piso de una calle.
Mis faldas con olanes de encaje, y la blusa antigua que siempre llevaba… hacen el retrato ausente, de tus ojos y tu pelo cambia con el viento de México.
Tú también sabes que todo lo que mis ojos ven y que toco conmigo misma, desde todas las distancias, es Diego.
La caricia de las telas, el color del color, los alambres, los nervios, los lapices, las hojas, el polvo, las células, la guerra y el sol, todo lo que se vive en los minutos de los no relojes y los no calendarios y de las no- miradas vacías, es él.
Tú lo sentiste, por eso dejaste que me trajera el barco desde Havre, donde tú nunca me dijiste adiós.
Te seguiré escribiendo con mis ojos, siempre.
Besa a la niña.”
-Revista veintidós, año 2 N° 84 – El diario de Frida Kahlo, con introducción de Carlos Fuentes- Norma-

Frida Kahlo merece un plato fuerte, sensual, con mucha personalidad marcada…, y el plato dedicado a ella me haría pensar en la fragilidad de sus formas, sin embargo también en la fuerza de su esencia y la voluptuosidad de la carne, en su torbellino de dulzura y picante intensidad, en un plato único y con personalidad…
Comenzaría con triángulos de masa filo atrapando pistachos molidos grueso entre tres hojas, en un total final de tres, pintando con aceite de oliva y pimienta negra recién molida, cocidos al horno y reservando para completar el plato.
Un tomate (jitomate) confitado al horno con oliva, cortado en 4 gajos; eneldo para decorar, gigot de oveja cortado en cubos de 2 cm macerados en tequila, azafrán y ají picante (habanero) durante dos horas, luego salteado en aceite de maíz y terminados de cocinar con el líquido de la maceración más el agregado de jengibre fresco cortado en finas láminas, y antes de retirar los tomates confitados y bolitas de aguacate (palta, avocado).
Corregiría con sal y azúcar, lo presentaría colocando en el plato una parte del guiso, un triangulo de la masa filo, otra parte del guiso y así sucesivamente en forma de abanico, coronaría la base con granos de maíz cocido, tibio, y decoraría con una ramintas de eneldo (en México utilizaría epazote /paico en Argentina). Como guarnición tres quenelles de guacamole.

GOCES INTIMOS o "FRIDA KAHLO"
Guiso picante de cordero con crujientes de pistacho y guacamole

Ingredientes: (para dos amantes)
- 1 paquete de masa filo -descongelado y mantenido húmedo con un paño-
- ½ taza de pistachos
- aceite de oliva trufado
- 1 huevo
- Sal y azúcar
- Eneldo fresco para decorar o epazote (paico en Argentina)
- 400 g de Gigot -cortado en cubos de 2 a 3 cm.- (pata trasera del cordero)
- ½ vaso de tequila "José y Cuervo" o el que tenga.
- 1 tomate concasse confitado al horno -en gajos de a ¼ -
- 1 cucharadita de azafrán en hebras o un dadito de azafrán molido.
- 1 ají -chile- picante ( tipo guindilla o un chile habanero o locoto)
- Aceite de maíz para freír
- 2 cucharadas de jengibre fresco -cortado en finas láminas-
- 1 aguacate / palta / avocado -grande y maduro-

Varios: Guacamole
- 1 palta madura (aguacate, avocado)
- ½ cebolla blanca o morada en brunoise -picada fina-
- ½ chile verde -ají picante- picado muy fino (incluyendo semillas si le gusta muy picante)
- 1 tomate concasse -picado en cuadraditos.
- 1 yema de huevo batida (por cuestión bromatológica cocinar el huevo 7 minutos antes de retirar la yema)
- ½ cucharada de salsa Worcestershire
- Sal a gusto.

Procedimiento:
Para el guacamole prepare un puré con todos los ingredientes. En caso de no usarlo inmediatamente deje dentro el carozo -hueso- del aguacate, para que no se oxide (aunque se dice es mito).
Separe con cuidado las hojas de masa filo. Pinte con aceite de oliva y clara de huevo (puede reemplazarlo por mantequilla clarificada) de a una, espolvoree con pistachos molidos y colocar otra encima. Pinte nuevamente con oliva y clara de huevo espolvoree con pistachos y, así una vez más -forme una capa de tres o cuatro hojas, dejando siempre los pistachos encerrados dentro. Corte triángulos de unos 12 a 15 cm. de lado. Pincele levemente con huevo batido y lleve a horno -temperatura media- hasta dorar bien. Retire y reserve.
Escalde en agua caliente el tomate. Pele. Pártalo al medio y saque las semillas. Corte en gajos de a ¼ . Pinte con aceite de oliva y lleve a horno bien caliente hasta que casi se sequen. Puede hacer lo mismo en sartén con oliva y si el tomate es un poco ácido agregar un toque de sal y azúcar.
Coloque la carne en cubos en un bol. Agregue el tequila, azafrán, ají picado y sal. Marine durante 1-2 horas dentro de la heladera. Escurra la carne y saltee –sellándola bien- en aceite de maíz, cuando se dore, agregue la marinada completa, el jengibre y deje evaporar el alcohol durante unos minutos. Incorpore el tomate confitado y la pulpa de la plata -en bolitas o cuadraditos-, cocine un minuto más. Corrija con sal y azúcar.
Armado del plato:
En dos recipientes -tipo bols chinos o vasijitas de barro- coloque el guacamole o haga con el unas quenepas para colocar al lado del guiso..
En un plato playo ponga una cucharada de guiso, cubra parcialmente con un triángulo de masa con pistachos, coloque encima otra cucharada de guiso y continúe así hasta terminar con guiso -tomando la forma de un abanico- en el borde de abajo coloque una a dos cucharadas de granos de maíz (elote) cocido y tibio.
Decore con ramitas de eneldo fresco o epasote.
Sirva con Tequila o Margarita.

Publicado hace mucho tiempo en mi cuaderno de afrodisíacos que hace ya unos años subí a Internet en un blog de notas para que todos lo puedan leer:
 

PENSANDO EN EDHIT PIAF
"Juventud" (VI)
Un perfume como una ácida espada
de ciruelas en un camino,
los besos del azúcar en los dientes,
las gotas vitales resbalando en los dedos,
la dulce pulpa erótica,
las eras, los pajares, los incitantes
sitios secretos de las casas anchas,
los colchones dormidos en el pasado, el agrio valle verde
mirando desde arriba, desde el vidrio escondido:
toda la adolescencia mojándose y ardiendo
como una lámpara derribada en la lluvia.
-"Canto general", América, no invoco tu nombre en vano: Pablo Neruda

Tal vez la presentí de igual forma...: "un perfume como una ácida espada de ciruelas en un camino"; tal vez la hallé en "los besos del azúcar en los dientes"; tal vez la imaginé aferrándose a la vida como " las gotas vitales resbalando en los dedos"; tal vez me encendió su relación abrupta con la vida y con el sexo viviéndola como "la dulce pulpa erótica"; tantas veces la imaginé en "las eras, los pajares, los incitantes sitios secretos de las casas anchas", desparramándose con amantes desconocidos e ignotos en "los colchones dormidos en el pasado"; y su vida como "el agrio valle verde mirando desde arriba, desde el vidrio escondido: toda la adolescencia mojándose y ardiendo como una lámpara derribada en la lluvia...". Y sí, te leo Pablo..., pero pienso en Edith; en esa pequeña pero a la vez enorme y destellante imagen de mujer, de apariencia triste y taciturna pero con todo el arrebato y el desparpajo irónico de quien se burla de la vida, de quien la supera riendo aun en el más crudo de los dolores.... Pienso en la mujer cuyo canto fue un llanto colmado de esperanza, cuya piel fue pasión, cuyo corazón fue una entrega absoluta, ciega y desmedida...., cuyos órganos genitales acogieron a cuanto hombre se haya atrevido a acercarse para enseñarle los límites y no límites del amor y el desamor. Pienso en la mujer que fue hembra, madre y amante, risa y llanto, alegría y dolor, vino y barro... Sí, pienso en Edith Piaf mientras escucho casi sin querer muy dentro de los recovecos de mi memoria: "Himno al amor", "Milor", "Bajo el cielo de París", "Rien de rien", "la vie en rose"....

Y pensando en ella es que llegué a esta sopa de ciruelas:

"Edith Piaf" u "Orgasmos profundos"
-sopa de ciruelas con crema de menta y albahaca-

Ingredientes para dos amantes impetuosos:
-1/2kg. de ciruelas frescas ( puede suplantarse por cerezas)
-1 echalotte picado
-3/4 l. caldo de ave
-1/2 vaso de agua ardiente de ciruelas o kirsch.
-100ml. de crema de leche
-1 Cda. de menta fresca, picada muy fina.
-1 Cda. de albahaca fresca, picada fina (hojas para decorar)
- sal y pimienta negra recién molida.
Procedimiento:
Lavar las ciruelas. Partir a la mitad y extraer el carozo o hueso. Colocar en una cacerola u ollita la echalotte picada con un chorrito de aceite de oliva, rehogar 1-2 minutos incorporar las ciruelas, salar e incorporar el caldo de ave. Llevar a ebullición y cocinar 3-4 minutos. Retirar 6 mitades (en el caso de cerezas 10-12) quitar las cáscaras con cuidado y reservarlas. Licuar el resto con el caldo, incorporando el agua ardiente y pasar luego por un colador de malla fina. Llevar nuevamente al fuego y reducir un poco. Corregir la sal y pimienta y dejar enfriar, para servir a temperatura ambiente.
Batir a medio punto la crema e incorporar la menta, condimentar con un poco de pimienta y sal.

Armado del plato:
En un plato hondo colocar 1 y 1/2 a 2 cucharones de la sopa obtenida, en los ángulos y hacia afuera las tres mitades peladas de ciruelas (las que se reservaron). Partiendo del centro del plato y hacia afuera, dibujar una espiral con la crema de menta (con ayuda de una manga o cuchara); terminar espolvoreando con albahaca picada y con pimienta negra recién molida decorando con las hojas de albahaca o menta fresca.
Como opción y elemento contrastante puede servirse la sopa tibia o caliente y la crema fría. Acompañar con grisines y galletitas de champagne.


Me imagino también esa sopa de ciruela como un encuentro entre ambos...
"...y finalmente: "tu me otorgarás la voluptuosidad como un socorro, como el exorcismo soberano que expulsarán de mí los demonios de la fiebre, de la cólera, de la inquietud... Tú me darás la voluptuosidad, inclinada sobre mí con los ojos llenos de ansiedad material, tú que buscas a través de tu amiga apasionada el hijo que no tuviste".
-Colette-


La vida es arte, y la cocina no se escapa

Cuando el arte se une a la cocina pueden ocurrir cosas muy interesantes, y me refiero a las artes plásticas, música, teatro, etc., como la pintura, la escultura, el balet, la ópera, etc.; sin ir muy lejos en otra de sus áreas, la literatura, podemos recorrer un vasto y fértil campo dedicado a la cocina y la gastronomía en la que miles de escritores se encargaron de ensalzar y plasmar escenas describiendo la vida cotidiana, que hoy nos sirven para apreciar técnicas, gustos y modismos de antaño.
Del: "El Satiricón" -Cayo o Tito Petronio Árbitro (20 dC-66 dC), escritor romano.
... Y nos vino al pensamiento que el plato puesto enfrente de nosotros era una oca grasienta rodeada de pescado y toda clase de pájaros. “Amigos”, dijo Trimalchio, todo lo que veis servido aquí ha sido hecho con la carne de un solo animal, por lo que puedo inflar mi patrimonio y no la cintura, si mi cocinero no hiciera todo del cerdo. Este hombre no podría ser más valioso. Si quieres puede hacer un pescado de un estómago, un pichón de un Bacón (tocino), una tórtola de un jamón o un pollo de un nudillo de cerdo...”

“...Trajeron por fin el primer plato, expendidísimo...En una fuente había un borriquito de bronce de Corinto cargado con unas alforjas que contenían aceitunas blancas y negras, respectivamente. En el lomo llevaba dos platos de plata, en cuyos bordes estaban grabados el nombre de Trimalción y el peso del metal. Arcos en forma de puentes sostenían lirones condimentados con miel y adormideras. Veíanse más allá salchichas asadas en parrillas de plata y debajo de las parrillas ciruelas de siria y granos de granada... Interrumpió aquella especie de alegría la llegada del segundo servicio... Era un centro de mesa en forma de globo, alrededor del cual figuraban en círculo los doce signos del Zodiaco. El maestresala había colocado encima de cada uno un manjar que, por su naturaleza o forma, tenía alguna relación con las constelaciones: En Aries, había garbanzos; en Tauro, un pedazo de carde de vaca; en Géminis, riñones y criadillas; en Cáncer, una corona; en Leo, higos de África, en Virgo, la matriz de una cerda; en Libra, una balanza que en una platilla tenía una torta y en otro un pastel; en Escorpio, un pececillo; en Sagitario, una liebre; en Capricornio, una langosta; en Acuario, un pato; en Piscis, dos bardos marinos... inmediatamente... se acercaron a la mesa cuatro esclavos y quitaron... la parte superior del globo. Súbitamente descubrimos selectos manjares: aves cebadas, una teta de cerda, una liebre con alas en el lomo, figurando un Pegaso. Vimos también... cuatro sátiros con odres, de los cuales brotaban chorros de salmuera, que caían en un lago donde flotaban pescados condimentados ya...”



Pero más allá de todas estas descripciones, relatos y muestras visuales de lo que transcurre en las cocinas y los salones comedores podemos encontrarnos con platos dedicados a un artista como la famosa “Copa Melba” dedicada a la famosa cantante austriaca Nelida Melba; la “torta Mozart”, dedicada a Wolfgang Amadeus Mozart; los “tournedos a la Rossini” con paté de foie o foie gras, en homenaje a Joaquín Antonio Rossini, por eso tomaron su nombre los “Canelones a la Rossini” hechos con un relleno de pollo, jamón y paté de foie gratinados en el horno con salsa blanca; la “cabeza a la Paganini” dedicada a Nicolás Paganini; la “Copa Pavarotti” creada en Argentina por el chef Pedro Muñoz (del Plaza Hotel de Buenos Aires) para agasajar al celebre compositor Luciano Pavarotti.


Como expuse en la transcripción de mi conferencia “La comida dentro del arte, Eat-Art”, podemos observar ejemplos de obras de arte confeccionadas con alimentos, pero en la vida real, en muchas presentaciones de platos, “¿no buscamos un poco eso?”, el estímulo visual, el conceptualizar a través de formas y colores, la gracia de seducir e impactar en primera instancia; claro que no está mal, pero como expone el maestro José Luís Armendáriz en su nota “El cocinero visual”, “Bien es cierto que “comemos con la vista”, que “una imagen vale más que mil palabras” o, “la primera impresión es lo que cuenta” ... y para qué más, si estamos en el mundo de la imagen. Pero la cocina es otra cosa; eso, se come, y ahí es donde podemos enjuiciar un plato. Mis alumnos se extrañan cuando les digo: “debemos pensar que cocinamos para ciegos”, “que el último sentido a tener en cuenta a la hora de elaborar un plato es la vista”, o “que los platos no se decoran”. Un antiguo alumno que me vino a ver al centro, me comentó una vez que una frase mía le había marcado su carrera, estaba yo expectante por saber cual fue ese comentario, más aún habiendo influido en alguien que ha llevado la cocina de importantes y laureados establecimientos; en cierto momento le había dicho algo tan simple como que “piensa que eso tiene que estar bueno, y luego ya te preocuparás de que esté bonito”. La verdad es que lo podría haber firmado Perogrullo, pero bueno... ahí quedo eso”. Por eso no solo debemos quedarnos con lo visual, sino que nuestra pequeña obra de arte debe continuar recogiendo aplausos con el estímulo de los otros sentidos, sobre todo el sabor, para quedar impregnada gratamente en la memoria del comensal.


Dentro de la pastelería quizás fue el lugar que encontré con mejor campo para implementar el arte con figuras de mazapán (como lo hizo Leonardo Da Vinci con muchas de sus creaciones) caramelo, azúcar y pastillaje; también el chocolate se presta para ser moldeado ofreciendo pequeñas, o grandes, esculturas y bajorrelieves. La panadería no escapa tampoco a la creatividad, ofreciendo infinitas formas que complementan y visten una mesa de buffet, y ni hablar de las frutas y verduras talladas; pero hasta aquí solo hemos tocado la literatura, la pintura, el cine, la escultura, ¿podríamos representar la música?, ¿porqué no?, hace muchos años, de adolescente, visitando una galería de arte por la calle Florida, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una artista plástica, Milenka, provocó esa transformación dentro de mi mente con su obra pictórica que representaba “Las cuatro estaciones” de Antonio Vivaldi, pero bueno, yo ya transcurría mis años juveniles por los `70 con todo su desenfado cultural y su revolución sexual que nos abrían ventanas y puertas a nuevas experiencias y búsquedas constantes, fue así que el día en que en un restaurante con especialidad en mariscos y pescados me pidieron que innovara en la carta para que la gente pida pastas en lugar de pescado (producto de una faltante en la producción pesquera) me dije: “¿Por qué no jugar un poco con los conceptos?”, y recordé esa muestra pictórica en al que la música no solo la podía oír sino que la veía plasmada en telas pintadas, y me propuse llevar a cavo una representación conceptual, tridimensional, de óperas que me hicieran recordarlas y a la vez degustarlas, y así surgió “Otelo” con tagliatelles al nero di sepia (tinta de calamar - negros-) que representaban al susodicho personaje, cubiertos con una salsa crema de camarones y langostinos que figuraban sus enfermizos celos, coronado el plato a un costado con una flor de tomate, dramáticamente roja como la sangre derramada de su amante; le siguió “Aída”, también con pasta negra, como la princesa, con unas almejas debajo de la pasta y todo cubierto con una salsa crema de calabaza, amarilla como la arena del desierto a donde queda sepultada con su amor; a la cita no faltó “Mefistófeles”, representado con spaghettis bañados en una salsa de tomates con un toque de peperoncino (ají picante -hot pepper-) tentáculos de calamar y pulpo, como si con ese plato descendiéramos al mismo infierno; “la Bohéme” fue más simple, spaghettis con mantequilla, queso rallado y finas tiras de jamón dulce (en Argentina le llamamos “jamón cocido”), un plato muy bohemio y especial para el gusto de los más pequeños; llegó luego la gitanisima “Carmen” con dos pastas, unos tallarines (tagliatelle) coloreados con morrón rojo (ají dulce - pimiento -pimentón - locote) y otros coloreados con azafrán, la pasta amarilla en el centro del plato con una velouté confeccionada con fumé de pescado resaltada con azafrán en la que iba mezclado berberechos, a los dos costados dos franjas de pasta roja con salsa de tomate y berberechos (vongole), dando forma a la bandera española, el plato decorado una flor roja de tomate y hojas frescas de perejil que representan el desenfado, la gracia y la tragedia de Carmen; claro que Italia fue de la mano del “Mercader de Venecia” con pastas alegóricas representando la bandera italiana, una franja de pasta verde confeccionada con espinacas y salsa crema de espinacas con almejas, otra franja de pasta blanca con una bechamel y berberechos y la otra con una pasta al morrón y salsa de tomates con calamares; ¿el resultado?, ¡todo un éxito!, por eso muchas veces no me resisto a interpretar platos alegóricos que busquen el efecto lúdico que los pueda relacionar con el arte y que a la vez acompaño con relatos, literatura o poesía nos transporten en todos los sentidos...


Ya a esta altura solo me cabe reflexionar que no hay límites a la creatividad, pero que siempre debemos guardar el debido respeto y recordar que por más alto que podamos volar no dejamos de ser humanos, demasiado humanos, como lo expresaba “Nietzsche”, y que ante todas las cosas, incluso nuestro propio ego, se encuentra la ética profesional, el buen gusto y el comensal a quien debemos servir con respeto, y miles de personas que carecen del alimento mínimo y elemental para la supervivencia así que a no tirar comida...
Norberto E. Petryk, chef asesor en gastronomía
norbertopetryk@gmail.com


sábado, 26 de noviembre de 2016

Feijoada, la cocina de los esclavos


Si bien sus orígenes se encuentran en el norte de Portugal, en realidad se trata de una comida de esclavos negros traídos de África al Brasil, explotados en las plantaciones de café o banana. Los muy ortodoxos sostienen que una verdadera feijoada se prepara en siete días, y la explicación es que parte de los elementos diarios de la cocina de esos esclavos consistían en porotos negros (feijão preto / frijoles negros / fréjol / caraotas / alubia / judía negra / habichuela) y charque o carne secada al sol o salada, a esto se le empezaba a agregar los restos de comidas o productos que los patrones iban dejando a diario, restos de carnes duras de vaca, patas, cueros y rabos de cerdo, restos de chorizos secos, encurtidos, y por supuesto cebollas, y todo era cocido en una gran olla de barro o de hierro hasta que las carnes estaban tiernas y el poroto casi deshecho. Se acompaña con arroz graneado cocinado sobre una base de cebollas picadas y fritas en dendé (aceite de coco). Sobre la feijoada se pone la “farofa”, harina de mandioca frita en un poco de aceite, más bien tostada con un poco de aceite o la misma grasa de la panceta que se doró antes en la sartén, a veces primero se pica panceta (beicon) y se la pone en una sartén (paila) cuando se dora y seca un poco, largando toda la grasa, allí se tuesta la harina de mandioca.

Para beber por supuesto “caipirinha”, bebida hecha con limón sutil o lima-limón cortada en cuadraditos, azúcar molido (se machacan ambos en un mortero o en el fondo del vaso), se agrega hielo picado y se machaca nuevamente, se añade entonces la cachaça (también llamada pinga, branquinha, caxaca, caxa o chacha), bebida hecha de caña de azúcar (agua ardiente), se mezcla nuevamente y se sirve. Se bebe sin ninguna inhibición; una amiga también le agregaba zumo de maracuyá (fruta de la pasión) y quedaba deliciosa.

Esta comida no resiste postres, pero puede acompañarse de un rico helado de coco o piña (ananá / abacachí).

RECETA / Lo destacado en NEGRITA es la traducción del portugués al castellano
Feijoada Completa
Ingredientes:
Para 15 pessoas (personas)
• 2 kg de feijão preto (porotos negros)
• 1 kg de carne-seca (charque)
• 1 kg de carne de porco salgada (carne de cerdo salada)
• 1 kg de paio (una especie de longaniza con salamín)
• 1 kg de linguiça (chorizo picante)
• 1 kg de lombo de porco salgado (salchichón de cerdo – puerco- salado)
• 3 pé de porco (pies de cerdo – puerco)
• 2 orelha de porco (orejas de puerco)
• 3 rabinhos de porco (rabos de puerco –cerdo-)
• 1 kg de bucho de boi (mondongo –panza- de buey)
• 1/2 de bacon (tocino – tocineta – beicon)
• 2 cabeças (grandes) de alho (cabezas grandes de ajo)
• 3 maços de cebolinha verde (mazos de cebolla de verdeo – cebolla larga)
• 3 maços de salsa (mazos de perejil)
• Óleo (o quanto baste) aceite, cantidad suficiente
• Sal
Confecção:
Confección
Escolha e lave o feijão.
Escoja y lave el poroto
Deixe-o de molho em água fria de véspera.
Déjelo en remojo dentro de agua fría de un día para otro.
Lave bem as carnes salgadas para a retirada do excesso de sal.
Lave bien las carnes saladas para retirar el exceso de sal.
Deixe-as também de molho em água fria de véspera, porém em vasilhas separadas, procedendo a troca da água de quando em quando.
Déjelas también en remojo dentro de agua fría de un día para otro en vasijas separadas, cambiando el agua cada tanto.No dia seguinte, fervente as carnes para a retirada total do sal.
Al día siguiente hervir las carnes para retirar toda la sal.
Após ter aferventado as carnes salgadas, junte todas - carnes salgadas e as não-salgadas - ponha numa grande panela e frite-as por pouco tempo*.
Después de hervir todas las carnes saladas, júntelas con las otras carnes (no saladas) y colóquelas dentro de una olla grande donde las freirá por un corto tiempo.
Na panela-de-pressão ponha o feijão, o bucho, a carne-seca e demais carnes que necessitem de mais tempo de cozimento.
En una olla de presión ponga los porotos, el mondongo (panza), la carne seca que necesiten de más tiempo de cocción.
Em outra panela leve a cozinhar as carnes mais macias.
En otra olla cocine las carnes más tiernas.
Quando o feijão já estiver macio e as carnes da outra panela também, faça, à parte, o seguinte refogado:
Cuando el poroto esté hirviendo suavemente y se tornen tiernos y las carenes de la otra olla también, haga, a parte el siguiente rehogado:
óleo - o quanto baste -, as três cabeças de alho socadas (amassadas) e despeje dentro de uma grande panela todos os ingredientes: feijão e carnes.
Rehogue en aceite (cantidad suficiente), las 3 cabezas de ajo peladas y picadas, y coloque dentro de una olla grande todos los demás ingredientes: porotos y carnes.
Prove o ponto de sal - lembrando sempre que, em função das carnes salgadas, o uso do sal deve ser extremamente observado, pois, do contrário, facilmente o sabor da iguaria ficará comprometido, porque poderá ficar salgado por demais... Deixe ferver por 15 a 20 minutos, para tudo tomar gosto.
Pruebe el punto de sal, agregando más si fuese necesario, teniendo en cuenta que hay carnes saladas, el uso de la sal debe ser siempre observado después, sino puede quedar muy salado. Deje hervir por 15 o 20 minutos para que tome el gusto.

Molho Essencial:
Salsa esencial
A alma brasileira aprendeu, ao longo dos cinco séculos de simbiose irrestrita com etnias
várias que, para se saber o necessário tom de vida bem vivida é vital que se aprenda, e com
características próprias dos seres que vivem "abaixo da Linha do Equador, a arte de fazer
dar cores e cheiros especiais a tudo que cria e tem existência por aqui, nesta parte ensolaradame
El alma brasileña aprendió, a lo largo de cinco siglos de simbiosis irrestricta con etnias variadas que, para saber lo necesario para dar el tono de vida bien vivida es vital que se aprenda, y con características propias de los seres que viven “debajo de la línea del Ecuador, el arte de hacer dar colores y perfumes especiales a todo lo que crea y tiene existencia por aquí, en esta parte tan asoleadamente tropical del Atlántico.nte tropical do Atlântico.


Por isto mesmo compreendeu, simultaneamente ao seu descobrimento que, o jeito de suas gentes e os sabores de seus quitutes precisavam inovar, surpreender e apaixonar por "carregar em sons e cheiros" especiais.
Por esto mismo comprender, simultáneamente su descubrimiento que, la forma de sus personas y sus sabores de sus bocados exquisitos precisaban innovar, sorprender y apasionar por “cargar en sonidos y perfumes” especiales.

E o ser brasileiro criou - a partir do que lhe presenteou a Mãe-África e a Metrópole Central (Portugal)o seu exotismo!!!
Y el ser brasilero creo – a partir de lo que les obsequió la madre África y la Metrópolis Centras (Portugal) y su exotismo!!!

Nada pode ser comparado ao seu Carnaval - festa de poesia com poetas marotos! -, à sua culinária misturada e de misturas, às suas bebidas - busca incessante pelo frescor total do corpo e do espírito- , e, finalmente, à sua oculta ciência de criar sons musicais e molhos sobrenaturalmente enlouquecedores...neste quesito, com certeza absoluta, o Brasil é a maior potência mundial!!!
Nada puede ser comparado con su Carnaval –fiesta de poesía con poetas pícaros!- y su cocina mezclada de mezclas, y sus bebidas – busca incesante por la frescura total del cuerpo y del espíritu- y, finalmente, sus ciencias ocultas de crear sus músicas y manejos sobrenaturalmente enloquecedores ... esta cuestión, con certeza absoluta, el Brasil es la mayor potencia mundial!!!
A maestria com que confecciona seus cantos e culinárias - que nunca pode ser concebida sem uma interagir com a outra - provoca um estado embriagador aos "nativos" e uma condição de refém a qualquer incauto de outras "bandas do mundo" que, por desaviso, se aventure, uma única vez que seja, a provar o jeito moreno de viver...é bom que se avise: Quem se arriscar a "lamber os beiços" nos "manjares da brasileiridade" não vai impunemente esquecê-la jamais!!!
La maestría con que confecciona sus cantos y su cocina –que nunca puede ser concebida sin una integración con la otra- provoca un estado embriagador de los “nativos” y una condición de aferrarse a cualquier incauto de otros “bandos del mundo” que, por desaviso, se aventure, aunque sea una unica vez a probar las formas morenas de vivir... es bueno que se avise: Quien se arriesga a “devorar los labios” de nuestros “manjares brasileños” no va impunemente olvidarlo jamás!!!
Assim, antes da preparação do molho da feijoada, ponha a tocar, na voz da Simone:
"...Pode ir armando o coreto e preparando aquele feijão preto
eu tô voltando...
Así que, antes de la preparación de la salsa de la feijoada, ponga a sonar, en la voz de Simone: “...Puede ir armando el quiosco y preparando aquel poroto negro yo estoy volviendo...põe meia dúzia de Brahma pra gelar...
pone una docena de Brama (cervezas) a enfríar...
manda a criançada pra casa da vó...
manda a los niños a la casa del abuelo...
eu tô voltando...
yo estoy volviendo...
põe pra tocar aquele som...
pon a sonar aquella musica...
põe a camisola nova...
ponte la camisola nueva...
troca a roupa de cama...
cambia la ropa de la cama...
dá folga pra empregada...
deja libre a la empleada...
eu tô voltando...
yo estoy volviendo...
faz um cabelo bonito pra eu olhar,
hazte un lindo peinado para que yo pueda ver,
que eu só quero é mesmo despentear...
que yo solo quiero despeinarte...
pode se perfumar...
puedes perfumarte....
porque eu tô voltando..."
porque yo estoy volviendo...”

Daí sim, junte:
y allí sí, junte:
1 copo de caldo de limão
1 vaso de caldo de limón
3 colheres de sopa de salsa,
3 cucharadas de sopa de perejil,
cebolinha verde picadinhas
cebollita de verdeo picada
1 colher de sopa de pimenta malagueta picadinha
1 cucharada sopera de ají picante picado
1 pitada de pimenta-do-reino sal a gosto
1 pizca de pimienta y sal a gusto

Modo de Fazer:
Procedimiento:

Amasse um pouco as pimentas e junte os outros ingredientes.
Aplaste un poco las pimientas y junte con los otros ingredientes.Se preferir um molho menos forte, pode acrescentar uma colher de água ou menor quantidadede pimentas.
Si prefiere una salsa menos fuerte, pude agregar una cucharada de agua o menor cantidad de pimientas.O acompanhamento deste prato é o arroz branco, rodelas de laranja salpicadas com sal, e uma boa couve à mineira - que nada mais é do que: cortar as folhas em tirinhas finíssimas e refogar com alho, sal e cebola cortada miúda.
El acompañante de este plato es el arroz blanco, rodajas de naranja salpicadas con sal, y un buen repollo –col- a la minera – para lo cual solo tienen que: cortar las hojas en tiras finísimas y rehogarlas con ajo, sal y cebolla cortada pequeña.

Bibliografía:
- História da Alimentação no Brasil / orígenes de la feijoada (Historia de la alimentación en Brasil), Luís da Câmara Cascudo

- Nacional/convergência: "A feijoada completa é uma glória maciça da culinária nacional porque nenhum outro povo a possui nos seus pormenores, embora se glorifique de pratos ainda mais complicados e perturbadores, ‘cozido à portuguesa’ e a ‘olla española’, com muitos ingredientes básicos da feijoada. Todos os pratos ‘nacionais’ são convergências experimentais, construídos lentamente, fundados na observação e no paladar."(p.101) "O cardápio brasileiro é uma incessante manobra aquisitiva de valores sápidos. Quanto tivemos do ameraba e do africano no século XVI transformou-se nas vilas e cidades, ajustando-se ao sabor reinol, ao tempero português, às exigencias da aparelhagem cozinheira européia (…). Foram os pontos de partida para as nossa refeições. Hove um processo aculturativo incessante e que não terminou. Conservam às vezes o nome, africano ou indígena, mas quase nada existe de autêntico na substância real. No primeiro caso, o vatapá e a feijoada completa. No segundo, o caruru, a moqueca de peixe." (p.101)