martes, 27 de agosto de 2013

Protocolo y Ceremonial / Cómo deben comerse diferentes comidas

Es importante que podamos calcular si la comida que tenemos servida en el plato puede ser cortada sin ayuda del cuchillo. Existen convenciones que indican las comidas que no deben cortarse con cuchillo: todo lo que sea de huevo, de verdura, de masa, de pasta, de picadillo.

Es preferible que probemos cortar primero con el tenedor sólo, antes de usar también el cuchillo. No tocaremos el cuchillo si no es para cortar, y trataremos de usarlo lo menos posible.
Si, mientras estuviéramos comiendo sólo con el tenedor, nos encontráramos con un bocadillo difícil de separar, tomaremos el cuchillo, cortaremos, lo apoyaremos en la parte superior derecha del plato, al sesgo, y seguiremos comiendo con el tenedor.

Idealmente se calentarán los platos en los que se servirán comidas calientes.

  • Alcauciles: Se sostienen con los dedos de la mano izquierda, se arranca una hoja, se moja en la salsa, y se saca con los dientes la parte comestible. Al llegar al corazón se usa tenedor y cuchillo, separando la parte de las espinas y comiendo el resto. Son vegetales difíciles de comer elegantemente, por lo tanto se servirán en comidas informales.
  • Arvejas: Se aplastan con el cuchillo contra los dientes del tenedor.
  • Aves: Con tenedor y cuchillo, nunca con la mano.
  • Budines: con el tenedor solamente, sean dulces o salados.
  • Carnes: Con tenedor y cuchillo.
  • Cocktalil de frutas o de mariscos: Se usará la cuchara de postre, o de té grande. Eventualmente nos podremos ayudar con el tenedor.
  • Consommé: Con la cuchara de consommé, eventualmente la de postre. La cuchara se colocará de costado en la boca, no de punta; silenciosamente.
  • Crêpes: De cualquier tipo, con el tenedor solamente.
  • Croquetas: Con el tenedor solamente.
  • Cholos: Se usarán los pinchos para choclos. Se pueden untar con manteca y salar. Se comen usando ambas manos. Sólo para comidas informales.
  • Dulces: Con el tenedor de torta o el de postre, no con cuchara.
  • Ensaladas: Con tenedor. Debe servirse ya cortada, lo más pequeña posible, tipo juliana; cortada a mano, como aconsejan los chef, resulta difícil y poco elegante para comer. Si fuera muy necesario nos ayudaremos con el cuchillo. No se servirán en comidas formales.
  • Espárragos: Se comen con la pinza de espárragos o con los dedos, mojando la punta en la salsa que nos habremos servido en el plato. Clásicamente se usaba solamente la pinza para espárragos, pero como el Señor no hace cosas seriadas, es muy difícil comer los que son más finos o más gruesos. Servir en comidas informales.
  • Guisantes: Con tenedor solamente. Nunca con cuchara.
  • Helados y Cremas: Con cuchara para helados o lunch, eventualmente de postre.
  • Lentejas: Con tenedor, no con cuchara. Se servirán en cazuela plato playo, no en plato hondo.
  • Mejillones: Se usará el tenedor, o nos ayudaremos con una de las conchillas, ya vacía. Servir en comidas informales.
  • Mousse: Con tenedor de postre, si no estuviera a punto utilizaremos la cuchara de postre.
  • Omelette: Con tenedor solamente.
  • Ostras: Con un tenedor para ostras o con el de postre. Nunca con tenedor de pescado. Se sujeta el caparazón con los dedos de la mano izquierda, se come el animal entero. Normalmente se le agrega limón –idealmente se la matará con el jugo- o algún otro condimento tipo pimienta de Cayena, etc., que se le pondrá mientras está en su caparazón. Si nos trajeran una salsa especial: se pinchará la ostra, se mojará en la salsa, y se llevará a la boca.
  • Pan, tostadas, galletitas: Se trocean con las manos, nunca se cortan con cuchillo, ni se muerden. Jamás se ensopan. No deben usarse para empujar la comida.
  • Palta: Con cuchara de postre.
  • Pastas: Con el tenedor solamente, nunca se cortarán con cuchillo. Si fueran tipo spaghetti se enroscarán en el tenedor, sin ayudarse con la cuchara. No se sirven en plato hondo. Se comen silenciosamente.
  • Pâté: Se prepara cada bocado untándolo en un trozo de pan o tostada. Si nos fuera servido en rebanadas, como primer plato, podremos usar el tenedor, pero sin ayudarnos con el cuchillo.
  • Pescado: Con tenedor de pescado, la pala de pescado se usará para separar la piel y las espinas; no para cortar.
  • Pomelo ½ : Con cuchara de pomelo o de té.
  • Queso: Se prepara un bocado, pequeño, cortándolo con la punta del cuchillo, no se usa el tenedor. Se coloca sobre un trozo de pan, tostada, etc., y se lleva a la boca entre el pulgar y el índice.
  • Sopa: Con cuchara de sopa, colocándola de costado en la boca, no de punta. Silenciosamente. La cuchara debe moverse, en el plato, desde adentro hacia fuera. Servir en comidas informales.
  • Souffles: Con tenedor solamente.
  • Tartas: Tanto dulces como saladas, se cortarán con tenedor solamente, si nos encontráramos con un pedazo de masa muy duro, nos ayudaremos con el cuchillo, dejándolo sobre el ángulo superior derecho del plato, y seguiremos con el tenedor.
  • Tortas: Con tenedor de torta o de postre. No se usará el cuchillo ni la cuchara
  • Frutas: No se servirán frutas en comidas formales. Trataremos de sacar todas las semillas en el plato mientras las cortamos. Si no lo lográramos, usaremos la cuchara de postre o la mano semicerrada para llevarlas de la boca al plato.
  • Ananá: Se come con tenedor y cuchillo de postre.
  • Cerezas: Se usará la cuchara de postre para llevar los carozos de la boca al plato, o la mano semicerrada.
  • Duraznos: Se cortarán en pedazos pequeños, se pela cada uno de ellos en el momento de llevarlos a la boca. Se usa tenedor y cuchillo de postre.
  • Frambuesas y frutillas: Generalmente se sirven preparadas. Se usará la cuchara de postre, eventualmente nos podremos ayudar con el tenedor de postre.
  • Guindas: Como las cerezas.
  • Manzanas: Como los duraznos.
  • Melón: Se usará cuchara y tenedor de postre, si se hubiera servido como postre.
  • Naranjas: se cortan al medio, luego en gajos, se separa la pulpa de la cáscara, y se come. Se usan cuchillo y tenedor de postre. Las semillas se separan en el plato.
  • Peras: Como los duraznos.
  • Uvas: Como las cerezas.
Regla de oro: Cuando dudemos de cómo comer algo, esperaremos para ver cómo lo hace la dueña de casa, o los demás. Si estamos viajando y nos presentan algo que no conocemos, preguntemos cómo se hace. Y nunca olvidemos que “donde fueres, haz lo que vieres”.

Los porqués
El armado de una mesa, sus servicio, la forma en que nos sentamos, comemos y conversamos mientras lo hacemos, tienen un fin claro y determinado. Lograr hacer de una función natural y primitiva una ceremonia agradable, bonita y compartible. Evitaremos gesto toscos o groseros. Ver comer bien puede ser muy placentero, pero a todos nos ha pasado sentir rechazo hacia una persona que come mal. Esta, al hacerlo, nos estará demostrando que no respeta nuestro sentido estético y que no le interesan las convenciones sociales. Podríamos decir que el comer mal puede interpretarse como una actitud agresiva hacia al prójimo.
Haber sido completamente educados desde la cuna –hay que empezar a educar un bebé desde el momento que nace- es suerte, como ser altos, o inteligentes. Por lo tanto jamás tendremos vergüenza por no saber algo. Preguntemos, aprendamos, que nuestra inteligencia y sensibilidad nos ayudarán a mejorar y a estar seguros de que lo que estamos haciendo se hace así. Entonces seremos dueños de disfrutar.

Existe una sola manera de comer: la correcta. Comeremos de la misma forma en el Palacio de Buckingham, en una comida importantísima, en un restaurante paquete, con invitados, con nuestra familia, solos –sobre todo solos-, en la cama con una bandeja.

Para incorporar nuevos conocimientos, y ser naturales, la única forma es practicar, hacerlo todo el tiempo. Y sentirnos bien con nosotros mismos.
Bibliografía: “Protocolo y Ceremonial; Oficial, Empresario y Social”; María Berisso; Edit. ESPASA.


sábado, 24 de agosto de 2013

Torta invertida de manzanas (fácil de hacer y para todo momento)




Para una tortera de 25cm de diámetro y 9cm de alto yo utilizo aproximadamente 20 gramos de mantequilla y 200grs de azúcar blanco (refinado), 1 kilo de manzanas y una torta o bizcochuelo a gusto.

La torta o bizcochuelo puede ser una receta cacera que tu prepares comúnmente o bien utilizar una de las cajas de bizcochuelos comprados para preparar.

Se pelan las manzanas, se las parte al medio, se extraen las semillas y se cortan en láminas de un grosor mediano.

El procedimiento es fácil. Se debe enmantecar muy bien la tortera, sobre todo en el fondo, luego se prepara un caramelo no muy oscuro (si se pone muy oscuro queda amargo). Se coloca el caramelo en el fondo de la tortera y sobre él las láminas o trozos de manzana. Se cubre por encima de las manzanas con la mezcla de torta o bizcochuelo y se lleva a un horno pre calentado a unos 180° durante unos 50 a 60 minutos aproximadamente. Sabremos que está totalmente cocido al introducir un cuchillo o palillo y ver que sale totalmente limpio.

Sacamos nuestra torta del horno, pasamos un cuchillo por los bordes, acomodamos una fuente encima y damos vuelta golpeando un poco la basede la tortera para que se desprenda totalmente. Dejamos enfriar y listo.... No hace falta relleno, las manzanas con su caramelo harán de cobertura y acompañamiento, claro que si sos goloz@ podes acompañar con un poco de crema de leche -nata- batida y espolvorear por encima con canela molida.


Para el cumpleaños de mamá que es muy goloza y le gusta la crema pastelera le preparé una que luego rellené con crema pastelera con frutos rojos.
Para la base de un bizcochuelo paso a paso podes verlo en:
http://petryknorberto.blogspot.com/2016/09/bizcochuelo-pedido-de-varios-seguidores.html?m=1

Otra interpretación con esa teceta de bizcochuelo es la torta "arcoiris"
http://petryknorberto.blogspot.com/2015/04/torta-o-biscochuelo-arcoiris.html?m=1
Norberto E. Petryk, chef 

Pechugas de pollo rellena (un clásico para todo momento)


Es una opción no muy complicada para recibir y agasajar. Pueden rellenarse como opté yo (ya que los más pequeños de la casa así lo prefieren) con jamón y queso o bien pueden rellenarse con queso y espinacas precocidas.

El calculo es fácil ya que se trata de media pechuga por persona (tengan en cuenta que el pollo tiene una pechuga dividida en dos por el esternón (cartílago). Generalmente la media pechuga viene acompañada de una especie de lomito o pequeña pechuga que se desprende fácilmente, es conveniente para una buena presentación quitarlo y destinarlo para otra comida.

Hay que elegir siempre pechugas grandes de unos 250 gramos cada una. La media pechuga tiene una forma triangular en la cual debemos hacer un corte (siempre con cuidado) partiendo de la parte más gorda introduciendo un cuchillo con buen filo en el centro y siguiendo hasta el fondo tratando de no perforar el final, luego ampliamos la bolsita cortando hacia un lado y otro también tratando de no romper la pechuga (solo haciendo una especie de bolsillo). Sazonamos con sal y pimienta negra, y rellenamos. Si es con jamón y queso preparamos previamente unos rollitos con dos fetas de queso Tybo que envolvemos en dos fetas de jamón cocido (dulce). Introducimos los rollitos en el bolsillo de la pechuga y fijamos la entrada cerrando con ayuda de un palillo de madera. Si se trata de un relleno de espinacas, previamente blanqueamos la espinaca, la picamos, mezclamos con queso rallado y como opcional una salsa blanca espesa, podemos introducir esto solo con ayuda de una manga pastelera o bien haciendo un rollo envuelto en queso Tybo. Otro relleno puede ser con champiñones salteados y cebolla de verdeo.

Luego de rellena cada pechuga se debe sellar en un sartén (paila) con un poco de aceite de oliva y manteca -mantequilla- por ambos lados hasta obtener un color dorado en todas sus caras. La cocción se termina en horno aproximadamente 30 minutos (dando vuelta de vez en cuando).
Una vez cocidas se sirve de inmediato o se mantienen al calor hasta servir.

Para acompañar yo opte por arroz blanco con manteca ya que preferí servir con una salsa de cebollitas de verdeo y champiñones de París (los blancos). Pero también puede acompañarse con un puré de papas o puré de calabaza o ambos juntos o bien con verduras torneadas: papines al romero, batatitas al tomilla, cebollitas y zanahorias glaseadas.

Como bien dije yo opté por una salsa crema de cebollitas de verdeo y champiñones, para lo cual cociné un poco las cebollitas de verdeo en un sartén -paila- con un poco de oliva y mantequilla, luego agregué los hongos partidos al medio, agregué pimienta y sal y tapé hasta que los hongos quedaron color marroncito claro. Coloqué un poco de almidón de maíz, revolví y agregué leche -puede también agregarse un vino blanco o caldo- luego cuando espesó un poco terminé con crema de leche -nata- y corregí la sal y pimienta.

Otra opción y dependiendo del relleno que elegimos puede ser una salsa crema de verduras -espinacas- o bien una crema de queso azul -roquefort-.

La decoración que utilicé fue una flor realizada con la parte final de la cebolla de verdeo, también puede decorarse con hojas de perejil, ramitas de tomillo u oregano fresco -siempre lo que utilicemos como decoración debe poder comerse-.

Para acompañar un buen vino, según el relleno y salsa puede utilizarse un tinto fresco, un tinto con cuerpo, un blanco frutado o un blanco seco.

Espero que lo puedas disfrutar con tus invitados.
Norberto E. Petryk chef

jueves, 18 de julio de 2013

Pastaflora o pasta frola Argentina /receta y origen


Una de las tartas preferidas para el mate, desayuno, merienda o una salida campestre, disfrutada tanto por chicos y grandes.

Si bien mucho no se conoce su origen acertadamente, podemos seguir sus pasos por la repostería italiana en la “pastiera napolitana” que es similar a la pastafrola argentina nada más que rellena de queso ricotta con huevos, azúcar y cascaritas de naranja abrillantadas, aunque allí la masa que cubre la tarta es cortada con moldes en forma de corazones o flores; pero también vemos que muchas de las recetas italianas reciben influencias de países cercanos y en Suiza podemos hallar la “Linzer torte” que se asemeja bastante a nuestra pastafrola nada más que los suizos la rellenan con mermelada de frambuesas, grosellas o cerezas, la masa lleva especias como clavo de olor y sobre todo canela y en la base del relleno puede o no llevar almendras. En España hay una versión similar llamada “pasta flora”. La argentina lleva generalmente y por excelencia “dulce de membrillo”, pero podemos encontrarla rellena con dulce de batata, dulce de leche, crema pastelera, dulce de frutillas, etc.

Ingredientes:
  • 800g de harina “0000” o de repostería
    - 400g de manteca (mantequilla)
    - 14 cucharadas de azúcar (yo a veces le pongo solo la mitad porque prefiero la masa no tan dulce)
    - 6 yemas de huevo
    - 1 cucharadita de esencia de vainilla o ralladura de la cáscara de un limón
    - 2 cucharaditas de bicarbonato de sodio o polvo para horneara (Royal)
  • Para el relleno:
    - 1kg de dulce de membrillo o/ batata o/ dulce de leche repostero o/ crema pastelera y ricotta con huevos y azúcar y que puede estar saborizada con vainilla, frutas abrillantadas o chocolate.
Procedimiento:
Colocamos dentro de un procesador de alimentos la harina previamente tamizada junto con el bicarbonato o polvo para hornear, junto con el azúcar, la esencia de vainilla, las yemas, y la mantequilla (bien fria) y procesamos hasta que forme una especie de arena, no debemos trabajar mucho ya que se desarrollaría el gluten y el resultado final sería una masa dura. Terminamos de unir con las manos. Si no disponemos de procesadora: batimos la mantequilla (pomada) con el azúcar hasta formar una crema, vamos agregando una a una las yemas mientras batimos para que se vayan integrando muy bien, la esencia de vainilla o ralladura de limón y por último incorporamos la harina (ya tamizada junto con el polvo para hornear) uniendo todo rápidamente y sin trabajar demasiado. Dejamos descansar la masa unos 20 a 30 minutos dentro de la heladera (nevera) y retiramos para estirarla, cortando luego una superficie que nos permita forrar nuestro molde para tartas, apretamos bien con los dedos para que tome bien la forma, colocamos en relleno a elección y con el resto de masa cortamos tiras que vamos colocando por encima como si fuese un enrejado (hay unos cortadores de pasta especiales que facilitan ese trabajo y dejen un enrejado perfecto). Pintamos las tiras con huevo batido y llevamos a un horno a 160ºC-170ºC y cocinamos hasta que la superficie se vea dorada y la tarta bien cocida (unos 25 a 30 minutos).
Enfriamos y servimos.

Con la misma masa prepare una galletitas que en Argentina llamamos “pepitas”, y que generalmente llevan dulce de membrillo por encima solo que yo les puse dulce de batata.


Norberto E. Petryk, chef


jueves, 11 de julio de 2013

Calabaza o zapallo en almíbar, una receta tradicional pasada de boca en boca


Yo utilicé calabaza para elaborar las fotos que verás aquí, se puede realizar indiferentemente con cualquier tipo de zapallo y/o calabaza.

Zapallo en Almíbar
Ingredientes:
  • Zapallo o calabaza
  • Azúcar
  • Cal viva o ceniza
  • Agua
Procedimiento:
Pelar el zapallo y cortar en cubos de aproximadamente 1 cm de lado, puede hacerse más grande.
Preparar la cal en agua ( 4 cucharadas soperas en 4 litros de agua es suficiente para dos calabazas chicas, ojo con las manos, al tomar contacto con el agua toma unos 90°C).
Sumergir los cubos de zapallo en la cal una noche. Sacar y lavar muy bien hasta eliminar todos los restos de cal.
Preparar almíbar: 1kg de azúcar por kilo de zapallo y cubrir con agua ¿cuánto?: el necesario para cubrir los cubos de zapallo.
Cocinar a fuego lento hasta que los cubos de zapallo estén trasparentes.
Conviene hacerlo en dos días así se enfría y concentra el almíbar.
Si se evapora mucho reponer el almíbar.
Para envasarlo hacerlo en frascos limpios con tapas que ajusten bien.
Una vez envasados conviene dejarlos boca abajo hasta que se enfríen así se evapora el agua hacia arriba y al darlos vuelta se mezcla con el resto


Valor nutritivo
El principal componente de la calabaza es el agua, seguida de los hidratos de carbono. Proporciona una cantidad considerable de fibra, provitamina A, vitamina C, potasio y magnesio y en menor proporción folatos, calcio, hierro y zinc.

Composición nutritiva por 100 gramos de porción comestible
  • Energía (Kcal) 27,3
  • Hidratos de carbono (g) 5,4
  • Fibra (g) 1,5
  • Potasio (mg) 233
  • Calcio (mg) 27
  • Magnesio (mg) 13
  • Provit.A (mcg)* 75
  • Vit. C (mg) 14
  • Folatos (mcg)* 25
*mcg = microgramos


sábado, 6 de julio de 2013

Ollas y Sartenes

Los elementos que se utilizan en cocina generalmente responden a las necesidades surgidas de la misma, eso no indica que sean los únicos o que sin ellos no se pueda cocinar, el hombre fue descubriendo formas distintas de preparar su comida diaria y a medida que fue evolucionando incorporó técnicas y elementos que otorgaban caracteres a cada una de ellas.
Algunos datos sobre ollas y elementos de cocina
El fuego incorporado unos 150.000 años a.C., fue dando vida a las distintas formas de cocinar los alimentos, la más primitiva: asando a la llama directa. Con el desarrollo mental y la adquisición de habilidades el hombre creó vasijas que le permitían acopiar y cocinar sus alimentos, fue así que se incorpora la cerámica y luego los metales, pero hay evidencias de tribus del norte de América que cocinaban sus alimentos en cestas, tejidas con tal precisión que no dejaban escapar el agua contenida en ellas, te preguntaras como se las ingeniaron para cocinar en ellas sin que se quemaran al ponerlas al fuego, muy simple, calentaban piedras al rojo vivo y las metían dentro del guiso o sopa, cuando se enfriaban las volvían a cambiar por otras, y así hasta concluir con la cocción.
Los hornos primitivos fueron cavados en la roca o en la tierra, y anteriores a ellos fueron las propias piedras calentadas al fuego las utilizadas para dar cocción a los alimentos.
Bueno, hoy contamos con infinita variedad de utensilios de cocina, no hace muchos años atrás, por el 1800, leí en un libro de Juana Manuela Gorriti (La cocina ecléctica) que las damas se las ingeniaban para batir con un manojo de pajas, de las mismas con que estaban confeccionadas las escobas, una técnica muy divertida habla de colocar la leche en un tarro bien tapado y cabalgar varias leguas al galope obteniendo así un buen batido, lo que me llama la atención de esas recetas es el uso del huevo en tan grades cantidades o esa gente no sufría de colesterol o se morían muy pronto y felices.
En la actualidad contamos con utensilios de cocina ya listos para ser usados en su gran mayoría, solo hay que lavarlos bien y cuidarlos para conservarlos por largo tiempo, en el caso de los recipientes de cerámica hay que tener mucho cuidado de que estén o no indicados para su uso en cocina, ya que el esmalte de los mismos, sobre todo el de su cara interior no debe contener plomo, un elemento muy toxico para nuestro organismo, muchos de los esmaltes de uso en cerámica para decoración contienen este elemento y si utilizamos el recipiente exponiéndolo al calor se desprenderán los componentes químicos de ese metal y lo más probable es que nos intoxiquemos.
Con los elementos de hierro, chapa o fundición, el cuidado debe ponerse en lavarlos muy bien antes de ser utilizados para eliminar cualquier elemento que pudiese resultar toxico, producto de la fundición o soldado de los mismos. Para las sartenes o pailas, fuentes de horno y piceras se aconseja aceitarlas y quemarlas luego dentro del horno hasta que adquieran ese color negro que las caracteriza, cada vez que se las utilice para cocinar deberán ser lavadas pero jamás con una esponja de alambre u otro elemento que las raye, ya que correremos el riesgo de que los alimentos luego se peguen en sus paredes, el mismo cuidado se debe realizar con el wok que antes de utilizarlo se quemará con aceite directamente a la llama viva.
Con recipientes de barro se aconseja impermeabilizarlos para lo cual se curaran con leche y ajo, frotando las paredes interiores con ajo y llenándolos de leche que se dejará durante toda una noche, a la mañana siguiente se lavan muy bien y ya se pueden utilizar.
De todas formas no importa cual fuese el elemento a utilizar siempre deberá estar bien limpio y sin elementos que contaminen a nuestra comida. La higiene dentro de la cocina es fundamental, manos limpias, ropa limpia, elementos limpios, y jamás mezclar comidas crudas con comidas ya elaboradas, tampoco utilizar la misma tabla y cuchillo sin lavar previamente para picar verduras y cortar carnes, lavarse las manos entre una operación y otra y mantener todo en su lugar y ordenado, no dejar superficies mojadas o restos de comida, eso atrae enormemente a las cucarachas, y si ya han invadido la cocina lo mejor es vaciar todo, desinfectar adecuadamente, repetir la operación a la semana y prestar mucha atención a las indicaciones del insecticida a utilizar, ya que las cucarachas pueden resultar comestibles, pero el problema radica en que arrastran con sus patas microbios de la basura hasta nuestros alimentos.

Bueno, espero seguir encontrándote en este sitio para seguir nuestra comunicación, si tienes alguna duda consultáme en:
Norberto Petryk



domingo, 30 de junio de 2013

Panecillos al azafrán con pollo, rúcula, albahaca, flores de capuchina y mostaza


Siguiendo la receta del “pan de Viena” o “pebete” y con algunas pequeñas modificaciones que podes ver a continuación.

Ingredientes
  • Azúcar 220 g.
  • Miel de abejas (una cucharada sopera)
  • Extracto de malta 40 g., -yo utilicé malta en polvo-
  • Harina 000 2 Kg,
  • Leche -cantidad necesaria, depende de la humedad de cada harina- yo utilicé 500ml
  • Leche en polvo 100g.
  • Levadura 100 g,
  • Manteca (mantequilla) 200 g.
  • Sal 30 g.
  • Azafrán 2 sobres o dedales
Procedimiento

Entibiar la leche. Con parte de la leche disolver la levadura agregando un poco de miel y harina (para formar la esponja y comprobar que la levadura esté actuando correctamente); al resto de leche añadir la leche en polvo el azúcar, el azafrán y el extracto de malta. Disolver también dentro de la leche tibia la mantequilla.
Cernir la harina, agregarle el azúcar y la sal.
Una vez formada la esponja añadir a la harina y comenzar a mezclar, incorporar el líquido -leche con mantequilla, etc.- y seguir mezclando todo para que se incorporen los elementos.
Amasar bien hasta que resulte una masa suave y homogénea. Cubrir con un plástico o tela y dejar descansar sobre la mesa durante 30 minutos o hasta que duplique el tamaño. Cortar en porciones.

Bollar y dejar descansar 20 minutos más -siempre cubiertos para no secar la superficie de los panes-. Tomar pequeñas porciones, aplastar y estirar con la palma de la mano dándoles forma levemente cilíndrica o redonda; colocar sobre placa enmantecada, dejando 1 cm. entre uno y otro.

Cubrir y dejar duplicar su volumen. Pintar con doradura y cocinar a 200 ºC durante 20 minutos aproximadamente. Una vez cocidos, humedecer la superficie con agua o bien pintar con doradura.

Doradura: Se utiliza para dar brillo y color a masas cocidas en el horno. Se mezcla un poco de leche con huevo batido, azúcar y una pizca de sal, con ello se pintan los panes o facturas.


Yo utilicé estos pequeños panecillos para rellenar con pollo (puede ser cocido al horno o hervido), hojas de “rúcula” -Eruca vesicaria, rúgula, oruga, ruca, roqueta-, hojas de albahaca, pétalos de “taco de reina” -capuchina, espuela de galán, flor de la sangre, llagas de Cristo, marañuela, mastuerzo de Indias o pelón- y aderezo de mostaza.


Mientras precalentaba el horno para hacer los panecillos puse un pollo para luego utilizarlo en el relleno de los mismos.
Nos seguimos encontrando en el blog.
Norberto Petryk